Llega a las salas del cine venezolano un producto realizado en el país, que competirá con la temporada de estrenos, típicamente llena de robots humanizados, películas de terror, superhéroes y una que otra comedia romántica.
La película Una Mirada al Mar, producida por la Villa del Cine, presenta un modelo distinto a las producciones realizadas hasta el momento en el país. Es una cinta con inclinaciones familiares que busca enaltecer valores como la amistad, la solidaridad, entre otros.
La ópera prima de la directora Andrea Ríos, con guión de María Nella Alas, cuenta la vida de Rufino, un pintor de 71 años que queda viudo de su amor de toda la vida, y, además, presenta problemas de visión, lo cual le dificulta el desempeño del oficio que ha realizado toda su vida.
Rufino decide regresar al pueblo costero donde conoció a su esposa, y se encuentra con Gaspar, amigo pintor que lo acompañó durante sus primeros trazos, antes de que partiera a la ciudad.
Gaspar ahora cuidará de Rufino, junto a una pequeña niña huérfana llamada Ana que está bajo su cuidado. La relación entre Rufino y Ana se verá complicada desde un inicio; sin embargo, ambos han quedado huérfanos —de alguna manera—, y deciden encontrarse en medio de las situaciones que enmarcan sus historias.
Andrea Ríos es conocida por su participación en la película 1, 2 y 3 Mujeres, producida por Villa del Cine y distribuida por Amazonia Films, donde participo con una de las historias.
El reparto de Una Mirada al mar lo integran el actor de alta trayectoria Fernando Flores, la pequeña Yucemar Morales, Asdrúbal Meléndez, Loly Sánchez, Zoe Bolívar y Bebsabé Duque.
La cinta fue filmada en Todasana y las playas de San Pedro en el Edo. Vargas; las zonas coloniales de Petare y El Hatillo; y la ciudad de Caracas, entre otros paisajes.
