Ojo Cultura Universitaria

Lo que Kodak empezó terminó siendo su fin

Por Marisabel González Ocanto – @MarisaOcanto

Vivimos en una era digital donde pequeñas tarjetas de memoria almacenan días, meses y hasta años de recuerdos. Aquellos tiempos de guardar el registro de viajes familiares, cumpleaños y cualquier evento que se cruzara en el camino con cámaras analógicas, para luego tener que esperar unos cuantos días y poder ver que tan bien –o mal– salieron las fotos, es cosa del siglo pasado.

Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto”.

George Eastman fue el responsable de masificar la fotografía, en 1888, con el lanzamiento de la Kodak 100 vista. Ya no harían falta grandes conocimientos en el arte de capturar imágenes  y mucho menos en su revelado para que el ser humano registrara su cotidianidad.

Si bien la fotografía analógica fue quedando –muy– atrás hace poco más de 10 años, la primera cámara digital la desarrolló la empresa Eastman Kodak en 1972. Sí, la misma compañía que anunció su quiebre el mes pasado al ser víctima del producto del que fue pionera.  ¿Ironías de la vida? Yo aplicaría un “dormirse en los laureles”.

Primera cámara digital creada por Kodak

La fotografía tuvo apellido Kodak por más de un siglo, tanto que para los años 80 se encontraba entre las diez compañías más grandes de Estados Unidos.

Siempre fue el mayor proveedor de películas cinematográficas –tanto para aficionados, como para el mercado del cine. Su poder en el negocio de capturar imágenes era equivalente al de Google en los buscadores, según un análisis del diario El País de España.

El peor error al estar en la cima es pensar que nada te puede tumbar. Innovaron y rompieron paradigmas, pero la terquedad fue gríngola suficiente para no ver hacia donde se dirigían los intereses del consumidor: siguieron dependiendo de la película, haciendo poco para adaptarse al negocio digital.

La competencia más que una amenaza es una oportunidad, pero antes hay que reconocerla. Otro error de Kodak, con todo y que controlaba las patentes de su invención digital, fue  dejar que Canon y Fujitsu se le adelantasen en esa área. El resultado era inevitable con seis años seguidos de pérdidas.

¿Fin o principio del fin?

El pasado 19 de enero, la empresa presentó ante un tribunal de Nueva York una petición voluntaria de quiebre. No fue sorpresa porque los rumores de su caída vienen desde septiembre de 2010, cuando salió el tema de la reestructuración de la deuda.

La situación se tornó color de hormiga, en ese momento, tras la advertencia de la Bolsa de Nueva York  de expulsarla si no lograba cotizar por encima del dólar, pues tenía 30 días cerrando debajo de ese precio.

El objetivo de esta bancarrota admitida es reestructurar su deuda y ganar tiempo mientras negocia las ventas de sus patentes para la digitalización de imágenes y sale la demanda que le hizo a Apple y HTC por violar cuatro de sus patentes.

Teatro Kodak

Los premios Oscar también pueden ir despidiéndose de su momento  Kodak. El motivo es el mismo. La firma solicitó que su nombre se retirara del teatro donde se celebra la ceremonia, valorado en 57 millones de euros. La audiencia será el 15 de febrero.

A pesar de la crisis, Kodak seguirá operando y prestando servicios a sus clientes con normalidad. La historia no termina, al menos, por ahora.

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