Ojo Cultura Universitaria

El imperio contraataca

Nuevas restricciones a la libertad en la Web

Por Joseph Artiles – @JoArtilesL

Como era de suponerse, la batalla contra S.O.P.A. y las leyes que pretenden limitar el uso compartido de contenidos en internet, no iba a quedar en un solo ataque, mucho menos habiendo sido este fallido. Esta historia recién comienza.

El regreso de S.O.P.A. está marcado por el discurso —que ya se hace ridículo y cansón— de las leyes antiterroristas norteamericanas. Esta vez, entonces, entre los objetivos fundamentales de la propuesta, que renace bajo el nombre de C.I.S.P.A., no están exclusivamente los sitios de file sharing, sino que se reúnen las “amenazas cibernéticas”, amplia y abiertamente definidas; pero que, en concreto, hacen referencia a los hackers.

Esto último parece venir con la clara intención de ensañarse contra quienes protagonizaron los principales ataques contra S.O.P.A. y las empresas que los apoyaron. Y funciona a la perfección como cortina para atacar a los usuarios ‘comunes’ del world wide web y para, finalmente, lograr alcanzar los objetivos propuestos de controlar las libertades brindadas por Internet.

C.I.S.P.A. viene de Cyber Intelligence Sharing and Protection Act y ha sido introducida por el representante de Michigan en el Congreso de los Estados Unidos, Michael Rogers, con el respaldo de otros 100 congresistas. Las principales empresas de telecomunicaciones que han apoyado la iniciativa son: AT&T, Google, Facebook, IBM, Intel, Microsoft, Oracle y Verizon.  La propuesta aún está en espera para ser debatida, votada y aprobada; pero, dado su parecido con S.O.P.A. ya ha despertado polémica en internet. Por ejemplo, más de 670 mil personas han firmado una petición de Avaaz.org llamada “Save the internet from the U.S.”.

Los principales puntos de crítica del proyecto se basan en dos cosas: La libertad que el gobierno asume para el monitoreo, manejo y uso de información, tanto pública como privada, siempre que esta le sea útil para aplacar las “amenazas cibernéticas”. Y la amplia definición de estas últimas, que bien pueden incluir, si el gobierno así lo considera, a quienes comparten archivos variados en internet.

La realidad indica que, a pesar del disgusto y la oposición de gobiernos y/o particulares, Internet está forzando un cambio profundo en la economía de mercado. Como siempre que escenarios similares se presentan, quienes logran adaptarse (léase bien: adaptarse, pues detener el cambio es IMPOSIBLE) serán quienes puedan subir a la cresta de la ola y aprovechar la revolución digital. Quienes no lo hagan quedarán estancados en el pasado que cada vez nos pisa los talones más rápido.

Ojo, la protección de los derechos de autor es vital, eso es innegable; por algo forman parte de la Declaración Fundamental de Derechos Humanos. Pero los principales afectados por la falta de este resguardo en la Web, deben permanecer en la búsqueda de adaptación; aprendiendo a sacar provecho a los millones de los beneficios que brinda la proliferación promiscua de contenidos digitales. El “país de las oportunidades” es ahora un .com.

Diferentes debates se han iniciado alrededor de C.I.S.P.A. Si te interesa el tema, puedes visitar NoMasSOPA.tumblr.com, site venezolano donde puedes leer informaciones, discusiones y diferentes contenidos relacionados con estas leyes y la libertad en Internet, además de participar en esta interesante e importantísima discusión.