Ojo Cultura Universitaria

Un Sant Jordi con Palahniuk

Reseña del encuentro con el autor de "El Club de la Lucha"

Fotos y texto por Ariana Basciani - @masaria

Vivir en Barcelona no solo te da la libertad para ir a conciertos, caminar por la calle a las 4 am o visitar exposiciones fabulosas; también, eventualmente, te da la posibilidad de conocer gente que no pensabas encontrar.

El pasado Sant Jordi –San Jorge para los castellanos parlantes- fue como los demás años que llevo viviendo en la ciudad condal, una experiencia agradable: catalanes relajados y felices; turistas sudados, perdidos y mirones; editoriales, rosas y libros por doquier. Lo que sí me llamó la atención fue la lista de autores que firmarían en las diferentes casas editoriales o de ventas de libros, específicamente un nombre: Chuck Palahniuk.

Quien no recuerde quién es Chuck Palahniuk, posiblemente tenga entre 12 y 15 años y no le guste leer, porque la sagaz pluma de Fight Club es casi un dios. Y fue allí, revisando la lista de autores, que caí infartada. Chuck daría una lectura y dos días después, en Sant Jordi, firmaría sus libros. Después de varias horas haciendo una fila, entramos al pequeño auditorio de la FNAC  todos los frikis, groupies y enamorados de la obra de este americano oriundo de Portland.

Alex de la Iglesia fue su presentador. El cineasta empezó un discurso con una retahíla muy española quejona-aduladora que solo a los españoles les queda bien. Luego y después de una pausa, Palahniuk saludó y aupó a que ese público hambriento le hiciera preguntas acerca de su obra.  Entre pregunta y respuesta, Chuck tomaba su tiempo para pensar, soltaba aquellas respuestas irónicas y sinceras, con un tono bastante humano y nada superstar, que me quitaban, por lo menos a mí, ese prejuicio que te crea la ficción de sus obras. El escritor se deslastraba así de sus extraños personajes y se convertía en un gringo inteligente,  simpático, encantador de lectores.

El encuentro continuaba, las preguntas iban y venían,  y Palahniuk nos explicaba que David Fincher quería que Eduard Norton entendiese que su personaje en la película era mucho más border de lo que él interpretaba; también, entre pena e indignación, que la versión llevada al cine de Choke no fue tan buena por falta de presupuesto. Palahniuk sigue respondiendo y ahora nos recomienda leer los clásicos de las hermanas Brönte y a Dickens; le impactan los personajes como Jane Eyre, porque cree que son reflejo de la vida.

En sus respuestas nos solo nos habla de los clásicos, si no que nos cuenta cómo fueron sus inicios en la escritura cuando tenía 30 años y tomó un curso para aprender a escribir en el cual debía cumplir con el ejercicio de ir a bares a leer sus historias frente a todos los que estaban allí, gritando y emborrachándose, sin escucharlo. Este ejercicio de bar en bar hizo afilar su narración, tanto así que en sus siguientes escritos, el público de esos bares se fue emocionando con sus historias, bajando la voz y el volumen de la TV. Además, nos explicó que escribe unas 16 horas diarias porque casi todo lo que crea termina en la basura.  Después de dejarnos en shock con el número de horas que escribía y consejos de escritura, no faltó que nos recomendara litreactor.com, una página creada por el team que maneja su página web y en la cual puedes leer sobre literatura o realizar cursos de escritura on line.

Se acabaron las preguntas y Chuck terminó el encuentro leyendo el primer capítulo de su nuevo libro “Al desnudo”. Una vez más, su narración atrapa al lector e introduce a los personajes desde la oscuridad de su inconsciente.

El lunes 23, en Sant Jordi, firmó mi libro Choke/Asfixia, y al igual que en la presentación del sábado, respondió mis preguntas pausadamente, hilando antes de responder, así fuesen preguntas triviales:  ¿qué tal Barcelona?, ¿qué te pareció el público el sábado?

…y así fue cómo Chuck y yo nos conocimos.