Ojo Cultura Universitaria

La versión de Norah

Bajo la producción de Danger Mouse Jones logra tal vez su mejor disco luego de su debut

Pablo Luís Duarte Borges -@pabludu

Hace más de diez años Norah Jones realizó un gran debut, logrando que su disco Come Away With Me se posicionara en uno de los más vendidos de la última década del siglo pasado, y llevándose una gran cantidad de premios Grammys. Jones en ese momento se convirtió en la banda sonora preferida de cualquier tipo de reuniones con esencias bohemias, locales de ropa, cafés, etc.

Su debut vino de la mano de un género que por momentos renace, y por otras desaparece. Ese jazz con protagonismo femenino, con una gran voz, y grandes toques de virtuosidad rítmica. Jones cumple con todo esto y por eso se posicionó como una de las voces femeninas más reconocibles y hermosas de la música actual.

Luego de este primer álbum, trato de repetir la fórmula, cambiando algunos elementos sutilmente, el piano fue perdiendo protagonismo y las guitarras y ritmos más violentos fueron tomando lugar en algunas de las canciones, pero de una manera muy tímida.

Feels Like Home (2004), Not Too Late (2007) y The Fall (2009) fueron los álbumes que significaron la búsqueda de la artista por escalar nuevamente. Discos marcados por un gran contenido emocional, donde muchas piezas hablan de encuentros, rupturas, señales de una vida común, sencilla, humilde y significativa.

Su último disco, Little Broken Hearts, es la pieza definitiva en su discografía. Tal vez la ruptura más clara en la música que viene realizando. La venganza, la rabia, el dolor, el entendimiento, el arrepentimiento, son las fases por las que pasa Norah en el momento de escribir sus canciones, y son emociones que están claramente definidas en las letras y los ritmos de su nueva producción.

Hasta ahora un disco muy honesto, con sentimientos y declaraciones muy claras. Vivencias marcadas por liricas desgarradoras, expresando emociones tabús tan reales como el desear la muerte de alguien que te lastimo.

Este disco es magistralmente producido por Danger Mouse o Brian Joseph Burton (la otra parte de Gnarls Barkley y productor de The Black Keys, del próximo disco de U2, entre muchos otros). Burton ya ha trabajado junto a Norah en el disco que realizo esté con Daniel Luppi Rome, donde Jones ofreció su voz para algunas de las piezas de la producción.

Ahora, Danger Mouse elabora con Jones tal vez su mejor disco hasta el momento. Todas las piezas de la producción están muy bien logradas. Inclusive el arte de la portada, que hace referencia a la película MudHoney del director Russ Meyer.

Un gran disco para entender de emociones, donde ninguna se oculta y se expresan tal como vienen.

Jones  ha demostrado ser una artista multifacética, alternando su carrera musical con gran éxito en participaciones en 30 Rock y en My Blueberry Nights de Wong Kar Wai.

Decir que hay que estar pendiente de las próximas producciones de Jones es perder el aire con solo pensarlo, ya logro un puesto entre las grandes voces femeninas musicales.