Ojo Cultura Universitaria

3 autores venezolanos hablan sobre sus ebooks

Aviones de papel y Cuentos en el espejo, de Marianne Díaz

Por Jesús Torrivilla -@jtvilla

La web se ha convertido, para muchos, en una cuestión de principios. En una nueva forma de entender la cultura y de acabar con muchos de los lastres del mundo físico, de prácticas que antes nos parecían inamovibles y que ahora, desde los clicks y los taps de las tabletas, definitivamente han cambiado.

El ebook está en el centro de este debate. Durante el pasado mes, entrevistamos a Luis Alejandro Ordóñez y Kira Kariakin, dos autores venezolanos cuya apuesta está en lo digital. Y que han labrado el camino de los bits antes que el de las imprentas y los tirajes. Cerramos la serie con Marianne Díaz, también bloguera de trayectoria, que está adelantando un trabajo serio para cambiar los paradigmas en Venezuela.

Marianne Díaz Hernández

Aviones de papel y Cuentos en el espejo


Para Marianne Díaz la escritura ha sido una vocación ineludible. En su título universitario la tinta imprimió “abogada”, pero su oficio actual lo ha labrado desde el cultivo de la ficción y el amor por los libros. Trabaja en Monteávila Editores Latinoamérica. En su blog: La vida no tiene instrucciones escribe sobre literatura, “opinología” y ese vasto mundo de las afinidades electivas.

Su manifiesto, Piratéenme por favor, es una toma de posición hacia lo digital, hacia el espíritu colaborativo. Allí están disponibles los links para bajar sus dos libros de cuentos “Aviones de papel” y “Cuentos en el espejo”, inicialmente publicados en la editorial Monteávila, pero disponibles ahora gratuitamente para sus lectores alrededor del mundo.

En Venezuela, por las dificultades de la industria editorial para importar, producir y distribuir libros, lo digital se presenta como una alternativa más emparentada con la necesidad que lo volitivo. En palabras de Marianne Díaz: “De pronto había gente que no conseguía mis libros, del interior y del exterior. Decidí subirlos a Internet para que tuvieran acceso a ellos quienes no los podían leer en físico. La experiencia ha sido genial, me han dejado un montón de comentarios en las redes sociales”.

Desde su trabajo en una editorial tradicional, habla de las iniciativas que adelanta: “Monteávila tiene la política de subir sus libros gratuitamente a Internet, así que les comenté que quería hacerlo con los míos y no hubo problema. Estoy trabajando en la Biblioteca Digital de Monteávila y a raíz de esa experiencia elaboré un manual”. Que está, por supuesto, en línea: “Cómo hacer un ebook en cinco fáciles pasos”, en el que la autora detalla el procedimiento para formatear un manuscrito en ePub o MOBI, lo que permitirá visualizarlo en una amplia gama de lectores como el Kindle y el iPad.

A pesar de reconocer el evidente trabajo que amerita la edición independiente, Marianne Díaz ve una oportunidad que todavía está siendo subestimada: “Los autores pueden construir comunidades y utilizar Internet como plataforma de distribución”. La necesidad urgente está a la vista: “Las editoriales deben ponerse al día”. Y Marianne está allí para trabajar por ese cambio.