¡Felices 450, adorado tormento!

SONY DSC SONY DSC

“La primera vez que la oí nombrar fue en una frase de Simón Bolívar: ‘la infeliz Caracas’. Desde entonces, pocas veces la he vuelto a oír nombrada sin que vaya precedida de ese antiguo prestigio de infelicidad. Al parecer, su destino es igual al de muchos seres humanos de gran estirpe, que no pueden ser amados sino por quienes sean capaces de padecerlos”. Así comenzaba Gabriel García Márquez un entrañable texto sobre la cumpleañera de hoy, en el que recordaba la época cuando era feliz e indocumentado y paseaba por sus calles. Casi sesenta años han transcurrido de ello, pero la definición certera de Gabo se ha confirmado con el tiempo: esta ciudad infeliz solo puede ser amada por quienes la padecen.  Hoy cumple 450 años con las trompetas del apocalipsis como banda sonora: pésimos augurios –y no de voces agoreras, precisamente– se ciernen sobre ella. Los supermercados están vacíos y las gasolineras llenas de gente. En la calle, en las camioneticas y en el metro no se habla de otra cosa sino de lo que viene. La gente se mueve entre la incertidumbre, la expectativa y el miedo. Son días definitivos y definitorios, en los que “algo” va a pasar en Caracas. ¿Qué, exactamente? Nadie sabe. Pero pasará y será en Caracas, dicen todos. Ésa es la certeza que se tiene; ése el susurro que propaga el fresco viento caraqueño. Y aun así, hoy, en víspera del Armagedón, el Ávila se ve inmenso, las guacamayas siguen surcando el cielo, el clima se comporta y la sultana se muestra amable y querible. Quien abra cualquier red social hoy se encontrará con mil y un declaraciones de amor, la una más afectuosa que la otra. No sospecharía quien las leyera que una mitad fue escrita por gente que tuvo que huir de ella y la otra por unos que tiemblan de miedo dentro de ella. Y es que pocas veces Gabo fue tan certero: sólo la ama quien la padece. ¡Felices 450, adorado tormento!

Comentarios

comentarios

You May Also Like