Rodney Mullen estrena vídeo musicalizado por Dhani Harrison

Rodney Mullen, el mito y leyenda del skateboarding estrenó su primer video en 12 años. “Liminal” es el nombre del audiovisual, dirigido por  Steven Sebring  y musicalizado por Dhani Harrison, hijo de George Harrison, el cual no solo capta la pericia de Mullen sobre la patineta, también convierte sus maniobras en obras de arte.

El video fue grabado en “4D” por Sebring, galardonado fotógrafo, realizador y creador de lo que él mismo bautizó como el “sistema de revolución”, una cúpula plateada de 7 metros con aspecto de iglú, donde el sujeto (Mullen) se sitúa en el centro y es fotografiado en todos los ángulos imaginables por 100 cámaras situadas a su alrededor. 

La colaboración de Sebring y Harrison en la musicalización comenzó al terminar la grabación con Mullen, quien comentó al respecto que su “enfoque era conectar los movimientos del video para crear una historia, por eso la música debía evocar emociones y fue crucial para enfatizar algunos trucos, que Dhani, por también ser patinador ya conocía”. Harrison quien trabajó anteriormente con Steven Sebring en el desarrollo de la aplicación “The Guitar Collection: George Harrison“, dedicada al catálogo de su padre, declaró a Red Bull Music, marca que auspició el video, que “Liminal” fue el “proyecto más divertido y difícil en el que ha trabajado”.

Rodney Mullen fue el primer patinador en realizar un “ollie”, truco que consiste en llevar una patineta al aire con un solo pie, entre muchos otros trucos, es considerado el patinador con más influencia en el deporte y el próximo 17 de agosto celebrará su cumpleaños número 50.

Pueden ver “Liminal” aquí:

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10 museos para visitar desde Google Maps

Visitar un museo, sea de arte, ciencias o histórico es una de las experiencias más enriquecedoras y satisfactorias para el ser humano. Las caminatas que se extienden durante horas por las galerías y pasillos, suelen estimular los sentidos y la creatividad. Hoy, Día Internacional de los Museos, efeméride decretada por el Consejo Mundial de Museos en 1977, compartimos una selección del “Art Project” de Google, una división de la empresa que permite recorrer algunos de los museos más importantes del mundo desde el street view de Google Maps.

Aquí tienen una curaduría digital de 10 museos:

1) Palacio de Versalles – París, Francia

2) Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMa) – Nueva York, Estado Unidos

3) Museo Reina Sofía – Madrid, España

4) Museo Van Gogh – Amsterdam, Países Bajos

5) Museo de Orsay – París, Francia

6) Instituto de Arte de Chicago – Chicago, Estados Unidos

7) Galería Nacional de Retratos Smithsonian – Washington, DC – Estados Unidos

8) Museo de Arte Moderno de São Paulo – São Paulo, Brasil

9) Museo de la Orangerie – París, Francia

10) Museo Nacional de Tokio- Tokio, Japón

Bonus: Aunque no están disponibles en el increíble Art Project de Google Maps, vale la pena entrar en las vistas virtuales de La Casa Azul de Frida Khalo en México, DF y del Museo Botero en Bogotá, Colombia.

 

Las capturas y el buen rollo de “Guaicaipuro Pop”

Por Ashley Garrido ⎜ @ashgarrido

“Ayer salí aquí como suelo salir cuando hago fotos. Voy con mis amigos y de repente encuentras las fotos a medida que va pasando el día”, dice Andrés San Juan, director de cine venezolano radicado en Madrid desde hace seis años y ojo detrás del proyecto fotográfico “Guicaipuro Pop”, con el cual ha visitado siete países y planea publicar el libro Sudaca Frames: On the road Project.

Andrés estudió dos años de Medicina, se graduó como abogado y también como director en el Instituto de Cine de Madrid. Recuerda que desde su infancia escribe y que su madre lo inscribía en concursos, pero no fue hasta sus años como estudiante de Derecho cuando escribió un guión que llamó la atención de Henrique Lazo. “Me hizo una clase de taller improvisado y me dijo ‘vete a estudiar cine’”, dice.

En 2010 partió a la capital española con una cámara Pentax del 79’, herencia de su madre. Hacer cine, dice, es más lento y requiere gente, real y “un bojote de mierdas”, halló su refugio haciendo fotos como loco, paralizando el video y reflejando en imágenes estáticas lo que haría como director de cine.

Un ojo abierto y uno cerrado

“Cuando yo era pequeño, mi mamá me contaba que Guaicaipuro dormía con un ojo abierto y otro cerrado, y por eso era tan pelúo matarlo. Mi cámara es ese ojo abierto, es como estar descubierto a la realidad a pesar de que tengas que pagar las facturas, hacer todo lo que te ladilla”, dice Andrés, quien se mantiene fiel a su primera cámara y únicamente trabaja en formato analógico. Con respecto al nombre Guaicaipuro agrega, “Guaicaipuro también porque soy venezolano, pasé 26 años aquí antes de irme y quería que de entrada la gente entendiera de dónde venía y el ‘pop’ por hacer pop esa visión, hacerla popular, de ahí viene ‘Guaicaipuro Pop’”.

Una foto publicada por Andrés San Juan (@guaicaipuropop) el

 

Fanático del grano y de los colores saturados, San Juan utiliza tres cámaras: la Pentax de su madre, otra de la misma marca totalmente mecánica que le permite seguir capturando momentos incluso cuando ya no tiene batería y una Canon que incluye un botón para una doble exposición. En pleno 2016, cuando las tendencias se van a lo digital y día a día se buscan maneras de superar los dispositivos del pasado, Andrés San Juan declara que no entiende la fotografía digital, “no de entender el cómo es sino que yo agarro una cámara digital y no veo lo mismo que a través de la analógica”, comenta.

Destinos

En enero de 2015, Andrés comenzó a viajar, simultáneamente comenzó el libro –aún inédito pero con planes de editarse en España, México y Venezuela- Sudaca Frames: On the road Project, el cual reúne su trabajo fotográfico y una buena cantidad de texto bilingües que acompañan cada destino. Con Sudaca Frames, Andrés ha visitado Irlanda, Portugal, Marruecos, Francia, España, Egipto y el sureste asiático (Tailandia, Camboya, Vietnam y Laos), viajes de una semana de los que resultan un promedio de 400 fotos, una pequeña cantidad en comparación a las miles que puede almacenar una memoria digital, 50 de ellas “muy de pinga, como 200 salvables y el resto, pura mierda”.

Andrés comenta que cada destino ha dejado algo particular en él. “En Irlanda es la soledad, allá hay gente muy solitaria, que vive mucho en el miedo; en Marruecos es lo contrario, es la apertura completa al extranjero; en Portugal la gente lo que hace es contemplar, es como un país que contempla todo; el sur de Francia es como el arte por el arte, conocí a muchísimos artistas, además todos te hablan en francés, es como una película y están todos locos. El francés es un personaje que va con todo pero no le importa el resultado; después España son los amigos, la definición más bonita de amistad que yo tengo la encontré en España. Para mí son los mejores amigos que puedes conseguir, son gente que va a estar siempre y que nunca te a va a envidiar; se emociona por ti, es tan bonito que tú no quieres hacer nada sin poder compartir con ellos porque el éxito solo, sin que tus amigos también lo tengan no me gusta, me parece una mierda”.

Una foto publicada por Andrés San Juan (@guaicaipuropop) el

En las fotos de “Guaicaipuro Pop” no se ven sitios turísticos, momentos grandiosos ni extraordinarios; la sencillez de la vida es lo que retrata el ojo abierto de este caraqueño. “Yo estoy seguro de que mucha gente me ve haciendo fotos por ahí y no entiende qué estoy haciendo. De repente le estoy tomando una foto a cualquier cosa, hay un niño jugando, entonces yo le hago la foto al niño jugando. No quiero una grandiosidad, no estoy buscando cosas grandes para transmitir, lo que estoy buscando es ir desde lo pequeño a lo grande”, dice Andrés.

Caracas

Andrés San Juan se fue de Venezuela queriendo encontrar las diferencias que nos separan del resto del mundo, pero para su sorpresa lo que descubrió fueron semejanzas. “Todo es igual en todos lados, siempre es lo mismo pero en otro idioma, con otras características y en otras circunstancias pero es lo mismo, siempre; y si tu sonríes en todos lados vas bien. Es tan fácil como sonreírle a la gente y hacerle entender que vas en buen rollo, que no juzgas”, declara.

Desde 2010 ha visitado el país en dos ocasiones: la primera coincidió con las protestas de 2014. “Caracas me jodió burda la vez que vine antes, yo estoy medio loco, soy una persona obsesiva, que tiene como demasiada energía y cosas que hacer, entonces yo pasé cuatro años en Madrid y sin saberlo un amigo me ayudó a hacer terapia. Imagínate, aquí todo te mata, allá nada te mata, nada. Él –mi amigo- que quitó el drama partiendo de una base donde nunca pasa nada, entonces puedes ser completamente libre y cuando regresé a Caracas le acababan de cortar la cabeza a un motorizado con un cable”, dice Andrés y sobre su visita en 2014 agrega, “acabó conmigo, no pude con Caracas, me volvió a aceptar como si nunca me hubiera ido. Mi cabeza perdió todo lo que tenía hecho y me fui de aquí pensando ‘vamos a dejar a Caracas un tiempo en paz’”.

Regresó en abril de 2016 y su experiencia fue totalmente opuesta. Declara encontrarla mejor que antes. “Yo le digo a todo el mundo que parece una locura, que tal, que no sé de qué estoy hablando, etc. pero Caracas está desahogada”. Admite que ya no juzga a su ciudad natal, la toma como las demás ciudades del mundo, “complicada pero si das lo mejor de ti pues vas a recibir cosas bonitas”.

Una foto publicada por Andrés San Juan (@guaicaipuropop) el

Habla con cautela sobre hacer fotos en Caracas. “El problema es que yo hago las fotos de una manera en que no sé si aquí me roben en un segundo. Yo necesito estar en la ciudad, con la cámara y fluir. No como estos fotógrafos que hay aquí que se bajan y ‘chan, fuin’ y se piran, eso me parece que es hacer trampa”.

A principios de este año Andrés San Juan tenía un pasaje para Turquía, partiría desde ahí hacia Siria, iría a retratar la guerra. Ese proyecto fue postergado por otros compromisos profesionales que lo alejarán del conflicto por un tiempo, pero eso no impide que tenga el objetivo trazado “no quiero ver lo terrible de la guerra, quiero encontrar la decencia en la guerra”, dice.

“Siempre le puedes sacar lo mejor a cualquier momento en el que estés pero también es cierto que hay veces que tienes suerte, el azar juega mucho en las fotos, por lo menos en la analógica”, comenta antes de despedirse diciendo: “yo soy fiel a las cosas, si no me matan en la guerra, voy a hacer fotos siempre. No sé a dónde llegue o hasta dónde me lleve, a dónde vaya pero, siempre va a ir una cámara conmigo”.

Biopic de Van Gogh se realiza con pinturas al óleo

“Sólo podemos hablar a través de nuestras pinturas”, esa frase de Vincent Van Gogh inspiró a la directora polaca Dorota Kobeila para realizar la película “Loving Vincent”, un largometraje de 80 minutos que mostrará la vida del pintor a través de óleos animados.

La película cuenta con el apoyo de la productora Breakthru Films, responsable del cortometraje animado ‘Peter and the Wolf’, ganador del Premio Oscar a “Mejor corto animado” en 2008. Para la realización de “Loving Vincent”, Breakthru Films creó el sistema “Painting Animation Work Stations” (PAWS), el cual consiste en una serie de estaciones de pintura y animación que permiten que más de 80 artistas pinten en lienzos los cuadros necesarios para la película, unos 12 por segundo y un total aproximado de 56.000, los cuales siguen el estilo post-impresionista de Van Gogh.

“Lo que el público verá en la cinta es la importancia de la obra de Vincent y cómo vivió, no tanto cómo murió. El concepto de la película ha sido que las propias pinturas hablen. Estamos imaginando vivir no sólo las pinturas, sino que cobren vida también los personajes que pintó”, comentó Sylwia Piekarska, de Breakthru Films al site mexicano arteycultura.com.mx.

Gracias al centenar de artistas que trabaja en la realización de “Loving Vincent”, casi todos con estudios profesionales de artes plásticas, la película animará 120 cuadros de Vang Gogh y así se convertirá en la primera película filmada, pintada en lienzos sobre óleo -como lo hacía el propio Vincent- y finalmente animada del mundo.

El estreno de “Loving Vincent” está pautado para septiembre de este año y a través de las redes sociales de sus realizadores, Dorota Kobiela y Hugh Welchman, pueden seguir el proceso de post-producción.

El electrocardiograma del cine venezolano

Célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel EuropaMuchachas bañándose en la laguna de Maracaibo, estos dos filmes realizados en Maracaibo por Manuel Trujillo Durán y estrenados en la misma ciudad el 28 de enero de 1897, quedaron en la historia como las primeras películas venezolanas. Han pasado 119 años de estas proyecciones, lejos también está el Premio de la crítica otorgado a Araya, de Margot Benacerraf (1959), en el Festival de Cannes; El pez que fuma, clásico de la “era dorada” del cine nacional, está por alcanzar los 40 años de su estreno; y el primer Premio Nacional de Cine fue otorgado a Román Chalbaud hace 25 años.

A vuelo de pájaro, se pueden evidenciar picos altos en la actividad cinematográfica del país. El primero de ellos, apoyado por la bonanza petrolera de los 70’s. A partir del año 1975, el Estado, a través de los extintos organismos Corpoturismo y Corpoindustria, otorgó recursos para el financiamiento de nueve largometrajes. Seis años más tarde, Luis Herrera Campíns creó el Fondo de Fomento Cinematográfico (Foncine), para estimular la producción del séptimo arte mediante créditos para la producción de largos y cortometrajes. Dicha institución fue sustituida en 1994 por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), producto de la primera Ley de Cinematografía Nacional, aprobada durante el mandato de Ramón J. Velázquez en 1993.

Hasta hace pocos años, lugares comunes y clichés eran lo que salía flote cuando se abordaba, entre los no especialistas, al cine venezolano. Violencia, drogas, delincuencia, prostitución, eran algunas de las temáticas que llegaban a la pantalla y lograban atraer a más de 100.000 espectadores por cinta. A partir de 2005, cuando se aprobó la Reforma a la Ley de Cinematografía Nacional, la cual aumentó el porcentaje de cuota en pantalla para el cine hecho en el país y fomentó una mayor participación de la empresa privada en la actividad por medio de diversos impuestos e incentivos fiscales, es cuando se puede comenzar a hablar de una nueva era dorada del cine venezolano.

Iván Zambrano, coordinador de la secretaría del Foro del Cine Venezolano, reafirma el “momento estelar” que sigue manteniendo el cine nacional a pesar de la situación económica que atravesamos. Momento que se traduce en 700 premios internacionales, 58 de ellos obtenidos solo en 2015, y 757.956 boletos vendidos en el país hasta agosto del año pasado, una buena cifra de taquilla, que, sin embargo, comparada con la de 2014, implica un retroceso. 4.120.000 personas vieron producciones nacionales en 2014: el largometraje Libertador, dirigido por Alberto Arvelo y protagonizado por Edgar Ramírez, atrajo a 700.000 espectadores, y Fuera del Aire, de Luis Chataing, se convirtió en tan solo cinco semanas en el documental más visto en la historia de Venezuela, superando los 165.884 espectadores que logró Tiempos de dictadura, de Carlos Otyza, en 14 semanas; ese mismo año la película Azul y no tan rosa, de Miguel Ferrari, obtuvo el Premio Goya como Mejor película extranjera de habla hispana.

“El cine venezolano no está siendo solvente”, señala Sergio Monsalve, crítico de cine, profesor universitario y director de “Espacio Arte”, transmitido por Vale TV, y añade: “las películas dan pérdidas, no se rembolsa la inversión en taquilla y ese es uno de los tantos problemas del cine en Venezuela”. En contraparte al decrecimiento de la taquilla, el cine venezolano logró en 2015 el máximo galardón internacional de su historia: Desde allá, opera prima de Lorenzo Vigas, recibió el León de Oro en el Festival Internacional de Cine de Venecia.

Zambrano está de acuerdo en que el reciente éxito del cine nacional se debe a la diversidad cultural y temática que ha llegado a las salas de cine, “cuando hay más variedad tenemos la oportunidad de educar al público y atraerlo a las salas”, comentó el secretario del Foro del Cine Venezolano. José Ernesto Martínez, representante de la Asociación Venezolana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (AVEPCA), también señala que “se dejó el cliché atrás: hay un nuevo cine al cual invitar al espectador”, cuya punta de lanza han sido los diferentes temas tratados en las películas contemporáneas.

Monsalve señala que el tema de la diversidad se debe ver con suspicacia, “si se están tocando otros temas pero hay que ir más al fondo, hay un estancamiento que hace a las películas iguales, como un troquel, tienen poca impronta personal de sus realizadores”, comenta. “El año pasado el documental arropó a la ficción en términos estéticos y narrativos, piezas como El silencio de las moscas, Francisco Massiani y Nikkei pasaron por debajo de la mesa pero representaron un avance frente al estancamiento en el drama y la comedia de la ficción”, agrega Monsalve. Al preguntarle por una película que en 2015 salió del molde, responde con el nombre de Dauna. Lo que lleva el río, dirigida por Mario Crespo, la cual logró por unanimidad de la Asociación Nacional de Autores Cinematográficos (ANAC) la postulación por Venezuela a los Premios Oscar 2016, pero sin conseguir la nominación final.

Con la crisis económica que vive Venezuela en este momento, con una inflación proyectada de 700% para finales de 2016 por el Fondo Monetario Internacional, es un milagro que se sigan haciendo películas en el país. Hasta el 26 de enero de 2016, se habían vendido 200.000 entradas de películas nacionales, siendo “El Malquerido”, de Diego Rísquez, y protagonizada por Jesús “Chino” Miranda, la más taquillera con 274.838 espectadores desde su estreno el 18 de diciembre de 2015. Contar con figuras conocidas en los repartos suele ser un recurso infalible para mercadear la producción fílmica nacional. Hasta que la muerte nos separe, protagonizada por Rubén Zapata (Zapata 666), Carlos “Trece” Molina y Alexandra Braun, fue vista por más de 100.000 personas en su primer mes de exhibición en 2015.

Desde la primera proyección en el Teatro Baralt, hoy hace 119 años, el cine nacional siempre ha estado presente, en mayor o menor medida, con más premios o menos boletos vendidos, un electrocardiograma estampado en celuloide. El Foro del Cine Venezolano celebra el encuentro del cine hecho a partir del imaginario venezolano y la descentralización producto de la reforma del 2005. Para 2016 el Centro Autónomo de Cinematografía tiene una programación de estrenos que podría levantar la boletería. Algunos de ellos son: Allende en su laberinto (febrero), Desde Allá (abril), Tamara (mayo), Cabrujas en el país del disimulo (julio) y el documental El número 1, Renny Ottolina (diciembre).

“El cine siempre responde con lo que sabe hacer: películas”, se escuchó en la rueda de presa del foro. ¿Qué vendrá después? Sergio Monsalve sugiere que vale la pena tomarse el tiempo para poner el foco en las aulas universitarias, donde una nueva generación de cineastas se está formando y produciendo proyectos, que para el profesor de la Universidad Monteávila y la Escuela Nacional de Cine, “son más retadores y experimentales que mucho de los largometrajes que llegan a la gran pantalla, y que además tienen un mayor compromiso social y político”. El tiempo nos dará la respuesta con los títulos y realizadores que compartirán salas con las grandes producciones internacionales. Por ahora la invitación está extendida para disfrutar de las películas hechas en Venezuela, no solo en su día, todo el año también.

USB: 46 años andando por Venezuela

“Es muy emocionante poner a andar una universidad”. Así comenzó Rafael Caldera la lección inaugural en la Universidad Simón Bolívar,  un día como hoy, 19 de enero de 1970. Institución que hoy se ubica como la segunda mejor del país y la número 34 a nivel latinoamericano según el QS World University Rankings de 2015. “Es verdaderamente cuando de ella –la universidad- emana como manantial el agua pura y limpia que apaga la sed de la ignorancia, que refresca las ideas y los conceptos y que le da a los caminantes la posibilidad de marchar hacia arriba”, continuaba el entonces Presidente de la república en su lección, con la cual ejecutó el decreto de creación de una nueva universidad en Caracas promulgado por Raúl Leoni en 1967.

Haciendo una revisión del texto de Caldera, encontramos importantes mensajes, no solo para la universidad que abría sus puertas en el Valle de Sartenejas, sino también para toda la sociedad venezolana. A continuación compartimos diez de ellas:

 

  1. Esta es una Universidad que nace con claros objetivos. Objetivos impuestos por la hora que nos corresponde vivir. Sus estudios marchan principalmente por los senderos de la técnica y sienten vigorizarse en su deseo de actuar por la angustia del vacío tecnológico que nos separa de los grandes países desarrollados, y que nos exige movernos con decisión para presentar dentro de nuestra nación una imagen de país moderno para construir bases realmente sólidas sobre las cuales pueda desarrollarse nuestro futuro.
  2. Hablaba Bello, en su discurso inaugural de la Universidad de Chile, de la necesidad de adaptar los conocimientos al país, de penetrar la realidad, de canalizarla, de superarla. Esta norma está presente y viva en la orientación de quienes guían la Universidad Simón Bolívar.
  3. Tenemos conciencia de lo que significa la gratuidad de la enseñanza universitaria a pesar de sus graves dificultades y problemas. Tenemos a orgullo el encontrar en las viviendas más humildes, en los ranchos a los cuales no ha llegado todavía la plenitud del proceso social, la esperanza de participación activa que resulta para la familia humilde el estudiante en el liceo y en la universidad. Estas son conquistas de nuestro país que en ningún momento podemos comprometer, que tenemos que afianzar y fortalecer.
  4. Tenemos que saber que los sectores dirigentes han de surgir de todas las clases sociales, que la clase más numerosa debe participar cada vez más en ella, para poder ejercer desde allí una tarea que beneficie a todo el mayor número de venezolanos. Por esta razón, al nacer la Universidad “Simón Bolívar”, quiero significar también que si en algún momento pueda considerarse como un instituto de selección, será por la capacidad, por la dedicación al estudio, por la voluntad y el esfuerzo, pero deseamos en el momento en que la vemos ya tomando carne de vida y realidad que ella sea una Universidad llena de los hijos del pueblo, que vengan a traer las inquietudes del pueblo y a forjarse en los conocimientos indispensables para utilizarlos en el sentido de la transformación, del progreso y del mejoramiento del pueblo venezolano.
  5. Porque no podemos olvidarlo, aunque nos duela repetirlo: si no somos capaces de formar, de capacitar, de darle sentido de seriedad, de trabajo, de responsabilidad y de técnica, a las generaciones universitarias, estaremos comprometiendo, irremediablemente, la verdadera soberanía nacional.
  6. El mundo que tenemos por delante es un mundo que reclama gente capacitada, técnicos en gran número, responsabilidades capaces de ejercerse con eficacia. Si no logramos formar en las nuevas generaciones, los equipos para hacerse cargo de los problemas que el desarrollo plantea, la necesidad social nos llevará a un colonialismo peor que todos los demás colonialismos. Vendrán los técnicos de cualquier parte, de un continente o de otro continente, de una latitud o de otra latitud, y vendrán desgraciadamente no a interpretar y a realizar las posibilidades efectivas de nuestro medio, de nuestra población, sino a importar concepciones, ideas, cartabones que chocarán con nuestra idiosincrasia y que harán más difícil el desarrollo pleno de nuestra personalidad nacional.
  7. La lucha contra el facilismo que es traición a la universidad, que es traición al pueblo, que es traición a la patria, porque graduar estudiantes que no aprendieron la virtud del trabajo, que no adquirieron el sentido de la responsabilidad, que no recibieron los conocimientos sino que apenas pudieron defenderse con exposiciones aparentes para lograr los títulos, es entregar el pueblo, el país, las necesidades de la patria en manos de gente incompetente que no será capaz sino de llevarnos al fracaso.
  8. Que en esta Universidad la libertad sea un hecho claro, firme y permanente; que se recuerde que en la libre confrontación de las ideas está la base y fundamento del progreso y de la institución universitaria, que se eduque en todos los participantes de la Universidad el respeto por todas las ideas, la convicción de que ellas no pueden combatirse sino con ideas y de que la forma de presión o violencia que cierre la voz a quienes tengan algo que decir es la negación misma de la institución universitaria.
  9. El desarrollo es una palabra hermosa y fascinante pero detrás de ella se abre la complejidad de las técnicas, de los conocimientos, de los procedimientos. No podemos conquistar el desarrollo solamente a base de buena voluntad; tenemos que conquistarlo a base de estudios, de preparación, de formación, de coordinación de voluntad.
  10. El nombre de Bolívar pronunciado con respeto, con admiración y con cariño por todos los habitantes de este continente, es el talismán que le abrirá a esta Universidad lo más amplios horizontes.

“Uptown Funk” fue la canción más exitosa de 2015

Ya podemos decir -con propiedad y cifras- cuál fue la canción más exitosa del 2015. A pesar de que su lanzamiento se realizó en noviembre de 2014, “Uptown Funk” de Mark Ronson logró 1.76 millones de dólares en ventas combinadas de sencillos en físico y digitales, cifra que ninguna otra canción logró obtener.  Según los números de la Compañía Oficial de Conteos del Reino Unido (Official Charts Company en inglés), “Cheerleader”, de OMI ocupa el segundo lugar de ventas con 1.52 millones. “Take Me To Church” de Hozier nunca llegó a ocupar el número uno de los rankings mundiales pero sus ventas de 1.25 millones lo ubicaron en la tercera posición del conteo.

El resto del chart está conformado por “Love Me Like You Do” de Ellie Goulding (1.19 millones) en el cuarto lugar y “See You Again” de Wiz Khalifa (1.17 millones) en la quinta posición. Otros mega éxitos del 2015 como “Hello” de Adele, “What Dou You Mean” y “Sorry” de Justin Bieber, ocupan las posiciones seis, nueve y diez, respectivamente.

10 canciones para comenzar la época navideña

Comenzó el mes más festivo del año y existen cientos de maneras de celebrarlo, con la familia, los amigos, con tradiciones y costumbres que en ocasiones no entendemos pero nosotros decidimos evocar al espíritu de la navidad a través de la música.

Les presentamos una selección de diez canciones festivas que animarán hasta al más Grinch de sus amigos.

1) All I Want For Christmas It’s You – Mariah Carey Ft The Roots & Jimmy Fallon: En diciembre del año pasado la diva del pop Mariah Carey se unió a la banda The Roots y al presentador Jimmy Fallon para interpretar una tierna versión  de “All I Want For Christmas It’s You” dónde utilizan xilofonos, bongos y flautas, junto a un coro de niños. Esta canción, esta incluida en el álbum Merry Christmas, publicado por Carey en 1994.

2) I Wish It Was Christmas Today – Julian Casablancas: El líder de The Strokes grabó esta versión, extraída de un sketch del programa de televisión Saturday Night Live durante la promoción de su álbum como solista Pharases of the Young. Como dijo el portal Stereogum “la canción suena como un b-side temprano de The Strokes” y por eso lo queremos.

3) Run Rudolph Run – Chuck Berry: Esta canción fue grabada por Berry en 1958 y desde entonces ha sido versionada por un gran número de artistas entres ellos  Hanson, Sheryl Crow, Bryan Adams,  Cee Lo Green e incluso por el súper grupo formado por  Lemmy Kilmister, Billy Gibbons y Dave Grohl en 2008. A pesar de la gran cantidad de covers, el título de la canción suele ser dicho como Run, Run, Rudolph“.

4) Won’t Be Home for Christmas – Blink-182: A Santa Cause: It’s a Punk Rock Christmas fue un álbum recopilatorio de navidad realizado por la asociación pediátrica Elizabeth Glaser contra en VIH. Él reunió a lo mejor del punk versionando canciones navideñas. Blink-182 fue una de las bandas invitadas con la canción “Won’t Be Home for Christmas”.

5) Merry Christmas(I Don’t Wanna Fight) – The Ramones: Joey Ramone escribió la canción para el álbum de 1989 Brain Drain. El lanzamiento de la canción estuvo acompañado de un videoclip que sigue la temática de la lírica “es navidad, no discutamos).

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Conteo: Películas navideñas que la televisión no se cansa de repetir

Por Ashley Garrido – @ashgarrido

Los días de descanso navideño van de la mano con una selección fílmica que nos ha acompañado por años -incluso décadas-. La misma no ha sido realizada por nosotros o nuestros familiares más cercanos, los responsables de ella son los canales de televisión.

En este post hemos reunido ocho películas que sin duda no veremos una, sino múltiples veces en los días previos y posteriores a Navidad en los canales de televisión nacionales, por cable y ahora streaming.

1. Scrooged (1988)

2. Mickey’s Christmas Carol (1983)

3. The Nightmare Before Christmas (1993)

4. Jingle All The Way o como la conocemos en Venezuela “El Regalo Prometido” (1996)

5. Miracle on 34th Street (1994)


6. Grinch (2000)

7. Home Alone (1990)

Lee las mejores frases del discurso de aceptación de Svetlana Aleksiévich

A partir de este año, las escuelas de periodismo del mundo deberían incluir los textos de Svetlana Aleksiévich en sus programas. Bielorrusa y con casi cuarenta años de trayectoria, fue la primera en llevar al periodismo narrativo hasta máximo honor de la literatura mundial: el Premio Nobel. Como es costumbre cada 10 de diciembre, ayer la Real Academia Sueca de Ciencias otorgó el premio. En su discurso de ocho páginas Aleksiévich rememoró su infancia en la post-guerra, la crianza en la URSS, el amor que dominaba el discurso de las viudas y huérfanas de su pueblo. Habló sobre su trabajo, su pasión por la voz y los testimonios ignorados por la historia, reflexionó sobre la URSS su influencia hasta la actualidad. Y reconoció que en el tiempo que vivimos es difícil hablar de amor.

La transcripción completa está disponible en inglés, ruso, sueco, alemán y francés en la página del Premio. A falta de una traducción oficial, reunimos las mejores frases del discurso que hace historia para el periodismo:

  • Muchas veces he estado conmocionada y asustada por los seres humanos. He experimentado el placer y la repugnancia. A veces he querido olvidar lo que escuché para regresar al tiempo en el que vivía en ignorancia.
  • Nos enseñaron la muerte. Nos dijeron que los humanos existen para dar todo lo que tienen, para quemarse, para sacrificarse. Nos enseñaron a amar a las personas con armas.
  • El mal es cruel, tienes que estar inoculado contra él. Crecimos entre verdugos y víctimas. Incluso si nuestros padres vivían con miedo y no lo decían – y a menudo no lo hacían- el aire de nuestra vida fue envenenado. El mal mantuvo un ojo vigilante sobre nosotros.
  • He escrito cinco libros pero siento que ha sido uno solo: un libro sobre la historia de una utopía.
  • Hace veinte años, nos despedimos del “Imperio Rojo” de los soviéticos con maldiciones y lágrimas. Ahora podemos ver ese pasado con más calma, como un experimento histórico. Esto es importante, porque los argumentos sobre el socialismo no se han apagado. Una nueva generación ha crecido con una imagen diferente del mundo, pero muchos jóvenes están leyendo a Marx y Lenin de nuevo. En las ciudades rusas hay nuevos museos y monumentos dedicados a Stalin. El “Imperio Rojo” se ha ido, pero el “hombre rojo”, el “sovieticus homo”, permanece.
  • Tienes que dar la verdad como es. La “super-literatura” es necesaria, en ella el testigo habla.
  • Colecciono la vida cotidiana de los sentimientos, pensamientos y palabras. Colecciono la vida de mi tiempo.
  • Estoy interesada en la historia del alma, en su vida cotidiana, en las cosas que el panorama general de la historia omite. Yo trabajo con la historia perdida.
  • A menudo me han dicho, incluso ahora, que lo que escribo no es literatura, que es un documento. Pero, ¿Qué es la literatura hoy en día?, ¿quién puede responder a esa pregunta?
  • Al contar una historia, los humanos crean, luchan con el momento como un escultor lo hace con el mármol. Son actores y creadores.
  • Estoy interesada en las historias pequeñas. Historias pequeñas, grandes personas, así es como lo pondría porque el sufrimiento expande a las personas. En mis libros estas personas cuentas sus historias, la gran historia es contada en el camino.
  • No hemos tenido tiempo para comprender lo que pasó y lo que todavía nos está pasando, sólo tenemos que decirlo. Para empezar, debemos al menos articular lo que pasó pero tenemos miedo de hacer eso, no estamos listos para hacer frente a nuestro pasado.
  • La gente habla de su propio tiempo, por supuesto, no pueden hablar desde un vacío. Pero es difícil llegar al alma humana, el camino está obstaculizado por la televisión y los periódicos, y las supersticiones del siglo, sus prejuicios y sus engaños.
  • La guerra no es más que matar.
  • No estaba buscando héroes. Yo estaba escribiendo la historia a través de sus testigos inadvertidos y sus participantes. A ellos nunca los habían consultado, ¿Qué piensa la gente? No sabemos muy bien lo que la gente piensa acerca de grandes ideas.
  • Justo después de una guerra, una persona va a contar una historia de la guerra y unas décadas más tarde, contará una guerra diferente. Algo va a cambiar en él, porque él ha moldeado toda su vida en sus memorias, todo su ser. ¿Cómo vivió durante esos años?, lo que leyó, vio, a quien conoció, lo que él cree. Por último, si es feliz o no.
  • Los documentos son seres vivos, que cambian a medida que nosotros cambiamos.
  • El sufrimiento es nuestra capital, nuestro recurso natural. No es el aceite o el gas, es el sufrimiento. Es lo único que somos capaces de producir constantemente.
  • En los tiempos que corren es difícil hablar de amor.