NADIEWEB

Hablaron las piedras: nadie quiere a Maduro

El desprecio popular por el dictador hambreador, antes silente y expresado apenas en susurros y en ausencia, anoche se hizo manifiesto en un monumental abucheo que estuvo acompañado con el lanzamiento de objetos a su persona. Todo sucedió al final de un acto en el que se conmemoraba el Bicentenario de la Batalla de San Félix, transmitido en cadena nacional. Soberbio como él solo (y muy mal aconsejado también), el dictador quiso darse un baño de pueblo (así de disociado de la realidad se encuentra) y se encontró fue bañado de abucheos, pitas, insultos y hasta objetos. En la transmisión en cadena se pudo ver cómo ante la descarga, era arropado por sus guardaespaldas, la toma se iba a negro y la transmisión salía del aire. El hecho, que inmediatamente fue la comidilla de las redes sociales y a falta de medios se difundió por WhatsApp y demás sistemas de mensajería, pretendió ser desmentido por los agentes de la dictadura. Para Villegas y compañía no fue más que el acto de amor de un pueblo que enloquece por su presidente. En realidad fue el acto de desprecio de un pueblo castigado por el hambre, la pobreza y la mala gestión, hacia el responsable de su miseria. No fue, sino un pequeño acto de justicia, la única forma de expresarse que le dejaron a un pueblo al que le quitaron los medios, las elecciones y cualquier posibilidad de opinar en contra y manifestar su descontento. Lo dijo Cristo hace dos mil años (y lo citó Chávez bastantes veces): cuando todos callen, hablarán las piedras. Anoche, Martes Santo casualmente, gritaron.

Se restean

La oposición se restea

Fue un acto simbólico e institucional, pero que deja sentado un precedente importante. Esta mañana, en la sede de la Asamblea Nacional, miembros de la sociedad civil, representantes de los diversos sectores de la vida nacional y diputados se reunieron para firmar un documento conjunto en el que están plasmadas las consideraciones y pasos a seguir para el restablecimiento de la democracia en Venezuela. Diez son los puntos que tiene el manifiesto, que arranca denunciando que aún persiste el Golpe de Estado en Venezuela y que hay 56 sentencias (no sólo las dos últimas) del TSJ que son responsables de la ruptura del hilo constitucional. En el documento instan a la Fiscal a que tome medidas contra los magistrados golpistas, y exhortan a las Fuerzas Armadas y a la Defensoría a pronunciarse. Invitan, también, a los magistrados a renunciar o en su defecto a que el Consejo Moral Republicano haga lo que debe para poder comenzar su destitución. Con respecto a las elecciones, piden que sean “generales” (no regionales, como ofreció el dictador); y al pueblo lo convocan “a la movilización y organización” en defensa de la democracia: “instamos que sea activado un mecanismo de resistencia democrática no violenta, hasta lograr nuestras exigencias”. Finalmente, cierran invocando el artículo 333, comprometiéndose, todos, a trabajar “por el restablecimiento efectivo de la democracia (…) en contra de las pretensiones de un movimiento totalitario y decadente transformado ya en una dictadura hegemónica”. En pocas palabras: se restean, y lo hacen ahora formalmente.

10 A

#10A: Represión y censura

Represión y censura son las palabras con las que se puede resumir la jornada de hoy. Nuevamente, la oposición, con un coraje admirable, volvió a tomar las calles, pese a que cada vez que lo hace se expone a cuerpos de seguridad que usan gas tóxico y vencido, y que disparan las bombas de frente a los manifestantes (lo que no sólo los asfixia, sino que los quema, hiere e incluso fractura). Nuevamente, también, la televisión y la radio callaron vergonzosamente. Hoy no habían pasado ni diez minutos desde que los manifestantes salieron de la Plaza Brion de Chacaito, cuando comenzaron a caer las bombas lacrimógenas sobre ellos. La represión fue inmediata y logró su cometido: dispersar en pequeños grupos a los manifestantes. La autopista Francisco Fajardo, Las Mercedes, Bello Monte, El Rosal, Chacaito, Chacao y Altamira fueron puntos donde hubo disturbios a lo largo del día. Pero disturbios pequeños, en los que la fuerza pública se pudo despachar con gusto: más de 200 heridos y 18 detenidos fue el saldo del día en Caracas. Entre los heridos hay que contar a un bebé de un mes de nacido quien se vio afectado por los gases cuando una clínica de Las Mercedes, en la que era atendida una diputada de la oposición (Delsa Solórzano) que fue impactada por una lacrimógena en el pecho, fue atacada por los cuerpos represivos. También está el caso de un joven, a quien en las redes sociales dieron por asesinado, que fue impactado en la cabeza por una lacrimógena y tuvo un severo traumatismo craneal, pero ya se encuentra estable. Con respecto a las detenciones, el Ministro de Interior y Justicia, Nestor Reverol, dijo que habían apresado a 18 “anticristos” (así de ridículo), que con su protesta pretendían “robarle la paz al pueblo venezolano” (que tiene anualmente 21 mil asesinados). “Qué nadie se desmovilice”, pidió el diputado José Manuel Olivares, vocero encargado de la oposición, quien anunció que mañana, desde la AN, harán anuncios importantes.

Editorial-Represion

Lo condenable no es la protesta: es la dictadura

La temperatura en la calle llegó a punto de ebullición. Hoy, la indignación, tras tantas vejaciones y humillaciones, comenzó a desbordarse y se tradujo, como era lógico, en violencia y represión. No perdamos esto de vista: el conflicto que hay a esta hora en la calle tiene un único origen, una única causa y un único responsable: la dictadura. Si la gente está peleando, si la gente no se está conteniendo y está apelando a la fuerza, todo ello es producto de que las vagas del CNE congelaron las elecciones, el pran del TSJ y su “tren” de magistrados delincuentes disolvieron la Asamblea, el obeso inútil que nos mal gobierna acabó con el país, y su gente no para de robar. Si hay rabia en la calle, es porque la dictadura no ha dejado alternativa ni válvula de escape alguna. Hace una semana fue la primera salida tras el golpe, y la reprimieron con bombas. El martes y el jueves sucedió lo mismo. Y si el día de hoy lo ponemos en una categoría diferente, es porque el nivel de represión fue mayor y más rápido. Desde el primer momento, los cuerpos de seguridad actuaron con una saña tremenda, empleando todos los medios (gas rojo incluido). Ha sido una jornada muy dura, que cierra con imágenes lamentables de represión brutal. También de excesos, cómo no. Pero víctima y victimario no se pueden pesar en la misma balanza. Quejarse de los excesos que comete un pueblo que se rebela contra una dictadura es tan hipócrita como dolerse de las heridas que recibe un violador por parte de una víctima que se hartó de ser sodomizada. Esto no lo ha provocado la oposición que protesta, sino la dictadura que la oprime. Lo que ha pasado no es culpa de la gente, sino de la dictadura que la oprime. Lo que pueda pasar de aquí en adelante no será culpa de la gente, sino de la dictadura que la oprime. Lo condenable no es la rebelión de la gente, sino la dictadura que la oprime. Por ello, toda solución al conflicto venezolano comienza por una sola cosa: acabar con la dictadura que nos oprime.

JAIROWEB

Asesinado joven mientras protestaba

Muchos medios han pretendido suavizar su muerte diciendo, sencillamente, que “falleció”, pero la verdad es que fue asesinado por un efectivo de la PNB mientras protestaba. Sucedió anoche en Montaña Alta, Carrizal, durante una manifestación que llevaban a cabo los vecinos de la zona contra la dictadura. Allí, en algún momento, se hizo presente un cuerpo de seguridad (algunas versiones hablan de la PNB y otras de la GNB) y abrió fuego contra los manifestantes. A Jairo Ortiz, joven de 19 años que se encontraba allí protestando, le dieron en el corazón. Fue un tiro letal, que le hizo ingresar sin signos vitales a una clínica cercana a la que fue trasladado por los vecinos. Durante la noche, tanto la clínica como la urbanización fueron por la GNB. Hoy, en horas de la mañana, según reporte de Runrunes, el Ministerio del Interior libró una orden de detención en contra de un funcionario de la PNB, presuntamente responsable de la muerte de Ortiz. La pregunta es, ¿cómo es posible que haya cuerpos de seguridad que repriman con balas (¡con balas!) las manifestaciones? La respuesta es sencilla: porque estamos en dictadura.

Marcha - Coraje

Una marcha con coraje

Una sola es la palabra que puede resumir la jornada de hoy, y esa es coraje. Sin miedo, los venezolanos no sólo salieron sino que enfrentaron y resistieron la dura arremetida de los cuerpos de seguridad de la dictadura, que no permitieron que la gran concentración que en horas de la mañana llenó la autopista Francisco Fajardo y luego se convirtió en marcha, llegara a la Defensoría del Pueblo a exigirle a Tarek William Saab que dé el paso que hace falta para destituir al pran Maikel y su “tren” de magistrados delincuentes. A la altura del Centro Comercial El Recreo, los manifestantes se encontraron con un una infranqueable barrera de la Guardia Nacional Bolivariana que les impidió el paso. No hubo negociación posible, sino bombas. Los líderes políticos, que iban a la cabeza de la marcha, fueron repelidos duramente, junto con sus seguidores. Sin embargo, no se dejaron amilanar. Lucharon hasta donde pudieron. Henrique Capriles resultó fuertemente afectado (y asfixiado) por los gases, lo mismo que Freddy Guevara, a quien se le pudo ver, con osadía y brío, liberar a un ciudadano de las garras de la Guardia Nacional. Y la gente estuvo con ellos. Esta vez, casi nadie corrió a las primeras bombas, y la actitud fue de resistencia y espera. Tuvieron que pasar varias horas, largas y duras, para que la Guardia Nacional pudiera liberar la autopista, tomada por manifestantes que armaron barricadas en ella. Entonces, los disturbios se trasladaron a otras calles y avenidas de la capital, en algunas de las cuales aún hay conflicto. En cadena nacional, el dictador informó de la detención de 30 manifestantes y prometió que durante las próximas horas se sumarían otros. En cuanto a los heridos, hasta ahora sólo se tiene el número de Salud Chacao, que registra 18 atendidos, de los cuales 3 fueron por asfixia, 4 por heridas de perdigones y el resto por traumatismos. Para el sábado ha sido convocada otra gran jornada de protesta contra la dictadura, esta vez en la avenida Francisco de Miranda, porque mientras el golpe continúe, la calle también lo hará.

CALLEWEB (1)

Sigamos en la calle

El golpe continúa. Lo dijeron ayer los diputados. Y mientras eso sea así, la protesta en la calle también debe seguir. Lo hemos dicho por activa y por pasiva, y hoy lo repetimos por perifrástica: mientras el pran Maikel y su “tren” de magistrados delincuentes continúen al frente del TSJ, y mientras la Asamblea Nacional no tenga todos sus poderes, aquí no se ha resuelto nada. El máximo tribunal del país no puede estar presidido por un homicida convicto, ni conformado por ex diputados del PSUV con títulos chimbos de cursitos dudosos. La tiranía del pranato, esa creación delictiva ‘made in’ revolución, tiene que llegar cuanto antes a su fin. No es posible que la delincuencia siga siendo dueña de las calles, de las instituciones y del gobierno. Es hora de ponerle un parado. Y ese se le pone es en la calle, haciendo presión y luchando por recuperar una Asamblea Nacional que con plenas facultades pueda destituir y sacar del TSJ, del CNE, de la Fiscalía, de la Contraloría y de la Defensoría a l@s delincuentes que los tienen secuestrados, para que luego nosotros, mediante el voto, hagamos lo propio con el dictador que tiene tomado el ejecutivo. Ése es el camino y ésta la hora de transitarlo. Por ello, sigamos en la calle.

AHORASIWEB

El golpe continúa

Esta mañana la AN logró sesionar. Madrugando, los diputados burlaron a los grupos violentos que constantemente rodean su sede y lograron entrar. Se reunieron para tratar el tema del Golpe de Estado dado la semana pasada por los magistrados del TSJ. Luego de rechazar la ruptura del orden constitucional y dejar de manifiesto que el golpe persiste, los diputados activaron el proceso de remoción de los magistrados golpistas de la Sala Constitucional. Según explicó el diputado Juan Matheus (PJ) son dos las opciones que establece la Constitución para ello: la penal, que ya activaron el viernes pasado ante la Fiscalía, a la que pidieron que iniciara una investigación; y la Legislativa, que requiere mayoría calificada de 2/3 y previamente la declaración de falta grave por parte del Poder Ciudadano, requisito que también se inició ante la Defensoría (aunque el Defensor lo negó). La sesión se vio interrumpida por los parlamentarios del Bloque de la Patria, quienes llegaron de sorpresa, haciendo ruido y pidiendo derecho de palabra. Habló Héctor Rodríguez (jefe de la bancada roja) para decir que quien estaba dando un golpe era la AN. Luego, se retiró. Le siguió en el derecho de palabra Julio Borges, quien recordó que en las 20 sesiones del año el Bloque de la Patria solo había asistido a 3. En su intervención, Borges insistió en que el golpe continúa y se agrava cada día más. “No nos van a doblegar, seguiremos luchando”, prometió. Para mañana, la oposición ha convocado a un gran acto de calle, denominado Tranca contra el golpe, que saldrá de 7 puntos diferentes (Santa Fe, Caurimare, Parque Cristal, Santa Mónica, La Candelaria, Los Cedros, Multiplaza El Paraiso), y que desembocará en la autopista Francisco Fajardo a la altura de Altamira. Porque si el golpe continúa, la protesta también.

CALLEWEB

¡A la calle con los diputados!

La actitud valiente y corajuda de nuestros diputados, quienes han puesto en juego no sólo su libertad sino también su integridad física en defensa de la del mandato que les dimos, hace que salir hoy a la calle deje de ser un asunto de opinión o gusto para pasar a ser un imperativo moral. A diferencia de tantas otras marchas, convocadas muchas por motivos fútiles y que no tenían otro fin que proporcionarles a líderes y dirigentes esos baños de pueblo que su ego y vanidad reclamaban; a diferencia también de aquellas a las que se iba con un pañuelo en la nariz y a pesar de los convocantes; esta vez nos preceden unos hombres y mujeres que, contra todo pronóstico, se han crecido en la hora chiquita. Habría que ser muy necios para no reconocer el temple y la gallardía que desde el mismo momento del golpe han demostrado. Habría que ser muy mezquinos para quedarse en casa y no apoyarlos ‘porque no quisieron calle cuando nosotros quisimos y tarde piaron pajaritos’. Y habría que ser, finalmente, muy sinvergüenzas para dejarles nada más a ellos la tarea de recuperar la democracia, cuando precisamente fuimos nosotros quiénes se la encomendamos. A la calle hay que ir a exigir que se respete el mandato sagrado que nosotros, el pueblo, como soberanos de esta nación (así lo dice la Constitución), dimos en diciembre de 2015: que el poder Legislativo sea autónomo y opositor. Porque el golpe del TSJ, entendámoslo de una vez, no fue contra los diputados en tanto individuos, sino contra aquellos a quienes ellos representan; es decir, contra nosotros. Fue nuestro derecho a elegir, a expresarnos, a ejercer la soberanía y la ciudadanía, lo que el pran Maikel y su “tren” de magistrados delincuentes pretendieron asesinar con su infame sentencia. Fue nuestra voluntad, expresada en votos, contra la que atentaron. Y tenemos que hacerla (que hacernos) respetar. Si dejamos que la violen (que nos violen) impunemente, si llegamos a tal grado de sumisión e indignidad, significará entonces que siempre tuvieron razón los pesimistas que proclamaban que con nosotros, los venezolanos, no había nada que hacer porque nunca dejamos de ser lo que fuimos toda la vida: esclavos. Qué cada quien haga lo que su conciencia le dicte. Nosotros, por si preguntan, hoy vamos a la calle con los diputados.

REPRESIONWEB

Recrudece la represión

En las últimas horas, el brazo represivo de la dictadura ha estado actuando con fuerza. Ayer, cuatro personas sumaron sus nombres al de la oprobiosa lista de 117 presos políticos que están privados de libertad injustamente. El Coronel Ricardo Somascal, el Capitán Ángelo Heredia y el civil Eduardo Vetencourt fueron apresados por orden del Tribunal Primero de Control, a cargo de la jueza Claudia Carolina Pérez (la misma que ordenó la detención de Baduel), quien los imputó por instigación a la rebelión, traición a la patria y delitos contra el orden dentro de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). La imputación, según denunció el abogado Alonso Medina, se realizó de forma irregular ya que no se comprobó cómo perpetraron los supuestos delitos, pero igual fueron apresados y llevados a Ramo Verde. El caso del capitán Ángelo Heredia (quien se encontraba activo dentro de las FAN) llama poderosamente la atención ya que 20 días atrás él había denunciado ante el Ministerio Público la venta ilegal de combustible en La Fría. El cuarto de los nuevos presos políticos es Roberto Henríquez, presidente de Copei, cuyo caso es bastante alarmante: fue detenido por efectivos de la DGCIM (Dirección General de Contrainteligencia Militar) y será presentado, siendo civil, ante un Tribunal Militar, cosa prohibida por todas las legislaciones occidentales y castigada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En la tarde, paramilitares bolivarianos agredieron a un grupo de civiles y diputados que protestaban en las afueras de la Defensoría, con un saldo de 2 diputados y 3 civiles heridos. Mañana, la oposición convocó una marcha de Plaza Venezuela a la Asamblea Nacional en defensa de la Constitución. ¿Será ese el miedo?