wpid-wp-image-902906437.jpg

Ángel Zerpa: 22 días en huelga de hambre

Ángel Wladimir Zerpa Aponte muere de indiferencia en una celda de El Helicoide. Lleva 24 días detenido y 22 en huelga de hambre sin que nadie se preocupe por él. Toda la fuerza represiva de la dictadura ha caído sobre su persona. A las 6 de la tarde del sábado 22 de julio el SEBIN lo secuestró en Los Cortijos, mientras estaba con su esposa. Durante toda la noche lo ruletearon por Caracas hasta que a las 7 de la mañana de ese domingo lo ingresaron a la sede principal del SEBIN, donde lo encerraron en un baño lleno de excremento, según El Nacional. Le negaron la visita de abogados y familiares, y el acceso a los medicamentos que necesita para controlar su hipertensión. Al día siguiente lo llevaron a juicio en un Tribunal Militar, en el que se le negó la posibilidad de tener un defensor privado y le asignaron uno público. Penalista de carrera y profesor de trayectoria –la UCV, la UCAB, la UC, la UCAT, la ULA, la USM, la UCSAR y la UJMV son las universidades donde enseñó en pre-grado y post-grado– decidió defenderse a sí mismo en un juicio que tenía perdido de antemano: traición a la patria le dictaron y se lo llevaron a El Helicoide. Dos cosas puede que le hayan cobrado: haberse juramentado como magistrado del TSJ por la Asamblea Nacional y haber representado y defendido a Luisa Ortega Díaz en el antejuicio de mérito que el TSJ le hizo a petición de Pedro Carreño. Al salir de la audiencia, Zerpa se declaró en huelga de hambre, y desde entonces han pasado 22 días, en los cuales no le han dejado ver, ni siquiera, a su familia. “No sabemos absolutamente nada de mi papá. Todas las mañanas me levanto sin saber si está vivo o está muerto”, declaró su hija a VPI ayer. Y aunque el Ministerio Público designó a un Fiscal para el caso e intentó ingresar a El Helicoide para verificar su estado de salud, también le ha sido repetidamente negado el acceso. La última información que se tuvo, la proporcionó un abogado que accidentalmente lo vio en El Helicoide hace una semana: “No me dejen solo”, pidió Zerpa.

SORDOSWEB

Guerra de sordos

Por: Emmanuel Rincon | @emmarincon

Cuenta la leyenda que en los países desarrollados los gobernantes escuchan las necesidades e inquietudes de su gente. Esta leyenda no ha podido ser constatada por el pueblo venezolano, cuyos líderes han sido afectados por la maldición del sordo.

Bueno, basta de fábulas, basta de realidad, basta de realidades que son fábulas, o de fábulas que son realidades, necesitamos coherencia, sí, una gran dosis de coherencia. El país se va por la tangente (esto no es secreto para nadie), el divorcio MUD—PUEBLO quedó en evidencia en la jornada del martes cuando al trancón convocado no acudieron ni los propios convocantes.

¿Qué es lo que pasa? ¿El pueblo se cansó? ¿Perdió la esperanza? No. Lo que sucede es que el pueblo se hartó de la falta de coherencia política de los líderes de la Unidad. En lo que va de año, y con la instauración de la constituyente por parte del gobierno, la MUD ha repetido en miles de ocasiones que el sistema electoral venezolano es fraudulento (hecho que quedó en evidencia el 30 de julio con las informaciones de Reuters y las declaraciones del Presidente de Smartmatic): 80% del país ha planteado una lucha contra la dictadura para demostrarle a ellos y al mundo que en Venezuela reina una tiranía y que hay que desmontarla a como dé lugar. Entonces, resulta que luego de que el discurso MUD ha calado hondo en cuanto al desconocimiento de las instituciones secuestradas por el Estado, y ese mismo discurso escala a nivel internacional recibiendo un apoyo sin precedentes de múltiples naciones, la MUD decide cambiar de estrategia e irse por el camino electoral para “salir” del régimen. ¿Absurdo, no?

Pongamos las ideas en orden, pues en estos momentos necesitamos de sensatez política. Los problemas de la MUD son tanto de fondo como de forma, sus errores comunicacionales han progresado hasta codearse con el pobre discurso de CAP que condujo al país al caracazo hace un par de décadas y que a la postre nos metería en este castro—comunismo—populista—autoritario—terrorista—socialista—chavista—invertebrado. Si a cuatro meses del inicio de las protestas, y con más de cien muertos en el camino, el régimen ha vuelto a pisar terreno firme, no ha sido por sus astucias, sino por la falta de conducción de sus adversarios. Ya se ven muy lejanos aquellos días en los que Capriles, Guevara, Machado, Borges, o cualquier miembro de la Mesa anunciaba acciones de calle y el respaldo era monumental y contundente; que la represión ha tenido que ver en ello, sí, no se puede negar, pero más que la represión, la principal causa de esta apatía es la sordera de la clase política. Actualmente no existen encuestas que aclaren qué parte del 80% del país opositor está dispuesto a ir a elecciones, pero lo cierto es que, según lo que se escucha en supermercados, barrios, oficinas, conversaciones familiares, grupos de WhatsApp y redes sociales, una amplia mayoría está en desacuerdo en acudir a un llamado del régimen que los legitime —y aclaro, con esto no intento conducir a pensar a todo el que cree que se debe votar a que no lo haga, a mi parecer ir a esas elecciones es un error, pero no soy dueño de la verdad y admito que la otra vertiente también tiene puntos a favor— pero más allá de ello, tú como cabeza de una gran mayoría en el país no puedes pasar años pidiendo que sea deslegitimado el gobierno, llamándolo dictatorial, acudiendo a organismos internacionales para denunciar la falta de democracia, mostrar pruebas de los fraudes electorales en el país, y a la hora de la chiquita inscribirte para participar en los comicios, ¿cuál es tu coherencia como líder político? ¿cuál conexión existe entre tu discurso y lo que haces?

Pongamos algo en claro: acudir o no acudir a las elecciones no hará que salgamos del régimen por un milagro. Más allá del tema de elecciones regionales, lo que debe medirse es el tema credibilidad—confianza—país. Si en momentos cruciales como éste le das la espalda al pueblo, el pueblo te la dará a ti, y como aspirante a jefe de gobierno quedarás desnudo. No saber escuchar es peor que no saber hablar, pues en ello se traduce tu labor como líder y gestor de las inquietudes y necesidades de un pueblo.

El tema de agenda a seguir para batallar contra el régimen ya es otro punto más extenso, y sí, cabe la posibilidad de que acudiendo a elecciones regionales se ganen unas cuantas gobernaciones, pero también existe la posibilidad de que posterior a ello el régimen por la ANC desconozca los resultados de esas elecciones e instaure un nuevo poder superior a las gobernaciones, tal como hicieron con la Alcaldía Metropolitana y con la Asamblea Nacional, y así habrás ganado unas gobernaciones de papel y habrás perdido tu discurso, tu coherencia, el apoyo internacional y la empatía con tu pueblo. Razones de sobra hay para desconocer las elecciones, fuera de que son extemporáneas y vienen precedidas por un fraude electoral: ya el CNE estableció que la MUD no podrá inscribir candidatos en siete estados, y en otros como Miranda ya ha inhabilitado al menos a siete posibles gobernadores (Capriles, María Corina, Leopoldo López, Ramón Muchacho, Antonio Ledezma, Adriana D´Elia, yDavidSmolansky), y cabe acotar que una gran mayoría están presos o buscados por el SEBIN para cumplir condena. Ese escenario se repite en otros estados como Mérida, Táchira y Lara.

Por si fuera poco, en la noche de ayerDiosdado Cabello ha advertido que los candidatos opositores deberán mostrar una “carta de buena conducta” avalada por la Asamblea Nacional Constituyente para poder postularse. Entonces el problema no radica en acudir al llamado a elecciones, el problema está en que piensas acudir a pesar de los atropellos y humillaciones del régimen, legitimando unos comicios en los cuales ellos mismos están eligiendo a sus contrincantes, y sabiendo que de ganarlas instalarán unas gobernaciones paralelas y perderás la confianza del pueblo que te apoya.

A la MUD solo me queda decirles que si no aman al pueblo, al menos tengan amor propio, que tengan dignidad y no se presten para ese tipo de aberraciones, que no sean parte de un proceso desigual y fraudulento, y no sucumban a los “requisitos del régimen”. Mañana terminará pidiendo Diosdado entre risas que le besen los pies de Maduro para poder inscribirse, y detrás de ustedes hay al menos 25 millones de personas y un centenar de muertos que no se merecen la humillación ni las migajas del régimen; todavía están a tiempo de cambiar de ruta, de reconciliarse con el pueblo que los eligió como sus representantes. No se pierde nada con escuchar, todo lo contrario, se gana, y mucho. La maldición del sordo es peligrosa, no dejen que se esparza, puede ocasionar que el chavismo se enquiste para siempre en Miraflores.

TRANCAZOWEB

El trancazo que no fue

Por: Ezequiel Abdala | @eaa17

El trancazo que no fue estuvo convocado por dos diputados jóvenes, que aparte del nombre (Juan) y el cargo han compartido también el primer frente de las protestas: Requesens y Guaidó. Lo hicieron en un tono de súplica, casi de ruego: “Le pedimos al pueblo, a aquellos que nos echan sus abrazos y regaños, que lo sigan haciendo, pero que también nos acompañen en las calles (…) les pedimos que no abandonemos las calles ni el compromiso que hemos venido teniendo. Sigamos movilizándonos”. Estuvo aderezado, además, por dos hechos de alcance sucedidos en la madrugada: el asalto al Hemiciclo de Sesiones por parte de la GNB, Delcy Rodríguez y Darío Vivas, y la destitución vía TSJ del Alcalde de Chacao, Ramón Muchacho, con sentencia de 15 meses de cárcel.

En cualquier otro momento, habría bastado apenas uno de esos sucesos para encender la calle a niveles de la Roma de Nerón. El martes, sin embargo, no alcanzaron los tres juntos para cerrar, si quiera, la mitad de las avenidas que en cualquier otro trancazo se cerraron en el municipio al que le acaban de quitar el Alcalde. El trancazo no es que fracasó estrepitosamente, es que sencillamente no pasó, no ocurrió, no fue, y dejó en evidencia lo que desde hace días ya se advertía con bastante claridad: la total desconexión, el divorcio absoluto, entre la gente y los líderes de oposición.

El antecedente más inmediato fue el viernes pasado, en una marcha que estuvo a punto de no ser (se pospuso dos veces) y sólo al final terminó siendo, y bastante pequeña (“¿la suspendieron otra vez?”, nos preguntó a los periodistas una señora ante la poca cantidad de gente que había). Ese día, en Plaza Altamira, donde apenas había dos diputados (la mayoría de ellos se concentró en Parque Cristal, hay que decirlo), el discurso de la anti-política (o de la anti-dirigencia, para ser más precisos) fue pronunciado con ferocidad por espontáneos y aplaudido a rabiar por los presentes. Dos cosas criticaban: la inacción (ese fue el primer acto de calle luego de la elección de la Constituyente, y tuvo lugar seis días después) y la convocatoria a las regionales.

En la  marcha, el diputado Carlos Paparoni (herido con una metra en la pierna y revolcado por la ballena hasta quedar inconsciente en la autopista en manifestaciones anteriores) fue abucheado, insultado e increpado por los manifestantes mientras transitaba la Francisco de Miranda. Era el mismo Paparoni que mes y medio antes, brazo en cabestrillo, arrastraba gente al Distribuidor Altamira entre aplausos, vítores y aclamaciones incluso de los mismos encapuchados. Pero los tiempos cambiaron radicalmente.

Lo que se recoge en la calle es que la gente está entre decepcionada y dolida. Ese sábado todavía había rabia, pero ya mudó a otro estadio: la indiferencia. ‘Si lo que les importa es una cuota de poder’, razonan varios, ‘pues que vean cómo la obtienen y no cuenten más con nosotros’. Es difícil determinar si ese es el sentir de la mayoría del pueblo opositor, pero sí por lo menos de los más ligados a la resistencia, que eran los que todavía salían a la calle (que, dicho sea, se había ido vaciando paulatinamente gracias a la represión, sobre todo desde que comenzaron las emboscadas en moto, hará cosas de dos meses).

La mala noticia es que la dictadura sigue, y aunque en discursos se diga que está en su peor momento, el de la oposición no luce mejor: ha perdido, pareciera, todo vínculo con la gente. Se habla sola y a sí misma. No convence, no persuade, no convoca, no tiene con qué resistir y mucho menos con qué defenderse. A Chacao, probablemente el más opositor de los municipios (o al menos al que mayor cantidad de protestas ha congregado) y en el que se encuentran lugares emblemáticos de la lucha, le quitaron el alcalde sin protesta ni costo alguno. Y eso ya lo dice todo.

ANALISISWEB

Antidemocráticos y torturadores

Al chavismo siempre le interesó ponerse el traje democrático. Gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo. Democracia participativa y protagónica. Liderazgo obrero. Políticas para las mayorías y decisiones adaptadas a sus necesidades. Con esa máscara llegó al poder, consiguió aliados y legitimó su accionar en clave internacional. Más allá de sus rencillas con Mr. Danger, Uribe y el ‘maldito pueblo de Israel’, el gobierno de Chávez procuró crear amigos por todo el globo terráqueo, unos a punta de chequera, otros con mera diplomacia. En América Latina coincidió (y propició) el auge de la izquierda de los Lula, Kirchner, Correa y Evo Morales y en el resto del mundo tuvo camaradas más polémicos como Fidel Castro, Al Assad y Gadafi. Hasta al viejo Carter se lo trajo para dar a entender que incluso con el Imperio se podía dialogar. Encantador de serpientes, el Comandante conocía la importancia de quedar bien frente a los ojos del planeta Tierra. Ojos que hoy, a casi un lustro de su muerte, coinciden en dos impresiones: en Venezuela impera una dictadura y hay violación sistemática de los derechos humanos. Los últimos en pronunciar la primera aseveración fueron los cancilleres y representantes de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú, quienes suscribieron la Declaración de Lima, un documento que aborda varias aristas de la crisis venezolana y cuyas resoluciones son las siguientes: desconocer a la ANC, apoyar al Parlamento y a la Fiscal General, desaprobar el gobierno de Maduro, apoyar la implementación de la Carta Democrática y la decisión del Mercosur y condenar las violaciones a los derechos humanos. Sobre este último punto, la ONU emitió ayer un comunicado contundente: los tratos crueles, inhumanos y degradantes no son aislados, sino sistemáticos. Los allanamientos violentos de viviendas, las bombas disparadas a corta distancia, el uso de metras, tuercas y tornillos para dispersar y las torturas a las personas detenidas en protestas son procedimientos rutinarios en los cuerpos de seguridad del Estado. El mundo ya está claro: son antidemocráticos y torturadores.

PERSEGUIDOSWEB

Perseguidos

Enzo Scarano (San Diego) y Daniel Ceballos (San Cristóbal) abrieron la lista en 2014 por no impedir las protestas de la oposición. Fueron el botín que cobró el gobierno tras ‘La Salida’. Las primeras represalias que usaría Maduro para advertirle a sus detractores que municipio que protestara, municipio que perdería a su alcalde. En 2015 Antonio Ledezma ingresó al inventario rojo, aunque por otras razones: el dirigente de Alianza Bravo Pueblo, según Nicolás, estaba tramando un golpe de Estado. Así que, sin más, debía ir preso. Las excusas se diversificaban, pero el plan era el mismo: debilitar el liderazgo regional de la oposición.

Las municipales de 2013, hay que decirlo, habían sido un fracaso para la MUD. El chavismo sacó del sombrero al Dakazo y esquivó lo que debió haber sido un plebiscito. La sucia maniobra bastó para que, sumado al descontento del pueblo opositor con sus dirigentes por no defender los resultados de las presidenciales de ese año, el PSUV ganase el triple de alcaldías, con 900.000 votos más (aunque con Smartmatic nunca se sabe, nunca se supo, ni nunca se sabrá). Lo cierto es que, pese al mal resultado, la Mesa de la Unidad Democrática había triunfado en las alcaldías emblemáticas y eso, para un gobierno hegemónico, era motivo suficiente para iniciar una persecución. Al mínimo descuido, e implementando cualquier excusa, los líderes regionales podrían perder su cuota de poder.

A Scarano, Ceballos y Ledezma se les han unido, ahora en 2017, Gustavo Marcano (Lechería), Alfredo Ramos (Barquisimeto), Carlos García (Mérida) y Ramón Muchacho (Chacao). Todos condenados a 15 meses de prisión por la misma razón: no reprimir protestas en sus municipios. El gobierno ya había amenazado en mayo, cuando, sentencia del TSJ mediante, informó a 10 alcaldes opositores que o impedían que se pusieran obstáculos en la vía pública o irían a prisión. David Smolansky, burgomaestre de El Hatillo, es el próximo objetivo en la cartelera del PSUV. Mañana a las 10:00 a.m. será su audiencia y sólo podemos esperar lo peor.

DESTITUIDAWEB

Destituida (y agredida)

Amenazaron y cumplieron. “Traidora, ya te llegó la hora”, le cantaron en la Plaza Bolívar y en menos de una semana lo llevaron a cabo. El sábado de ejecución de la Fiscal arrancó temprano, en una sede del Ministerio Público tomada por la GNB. Bajo el mando del operativo estaba el Coronel Bladimir Lugo, el mismo al que la Fiscalía había imputado por violación de los DDHH. Pero las circunstancias cambiaron y esta vez quien mandaba era él. Vestida con jean y una blusa negra –acaso presagio y expresión del luto que ya vivía- la Fiscal General se aproximó a la sede de Parque Carabobo para encontrarse con una pared de la GNB que no le permitió el acceso. “Me empujaron. Me atacaron con los escudos para que no entrara”, narró ante los medios. “Denuncio ante la comunidad internacional lo que está ocurriendo en este momento”, dijo con un hilito de voz, “¡No dejan entrar a la Fiscal General a la sede principal! (…) me atropellaron y casi me golpean”. ¿No teme por su cargo?, le preguntaron. “No. Yo temo por el país, por la seguridad de los venezolanos”, respondió. Yo voy a seguir luchando por la libertad y la democracia en Venezuela”, prometió y acto seguido volvió a asomar esa cartica de las 9 letras que tiene bien escondida pero que si no se apura en jugar se le va a vencer: “Con esto quieren esconder las pruebas de Odebrecht”, dijo y acto seguido, con un guardaespaldas enorme, se montó en una moto y arrancó. Apenas minutos habían pasado cuando en el Salón Elíptico se leía una carta enviada por el TSJ a Delcy Rodríguez, presidenta de la ANC, en la que le informaban que acababan de destituir a LOD de su cargo para proceder a realizar un antejuicio de mérito en su contra. Además, agregaban, la habían inhabilitado para cualquier cargo público, tenía prohibido salir del país y todos sus bienes estaban congelados. Entonces, diligentes como ellos solos –“¡eso no puede quedar vacío!”, dijo Diosdado- procedieron a nombrar a Tarek William Saab como nuevo FGR con el fin de que encabece la restructuración del MP “desde el primer funcionario hasta el último”.

ricardoweb

El problema de la oposición

Por: Juan Sanoja | @JuanSanoja

El problema no son las regionales. El problema es el infame CNE. El problema no es llamar a votar. El problema es que han dicho hasta el cansancio que esto es dictadura. El problema no es ganar. El problema es que después te quiten las gobernaciones. El problema no es explicar cuál es la estrategia. El problema es que no se ha hecho de forma conjunta. El problema no es debatir sobre las elecciones. El problema es hacerlo días antes de inscribir las candidaturas. El problema no es anunciar que tu partido irá a los comicios. El problema es que le das pie al chavismo para decirte incoherente. El problema no es proclamar un nuevo Consejo Nacional Electoral. El problema es que los nuevos magistrados quedaron en el olvido. El problema no es debatir propuestas. El problema es que se ventilen tus discusiones. El problema no es afirmar que el gobierno está por caer. El problema es que no cumplas con las expectativas. El problema no es convocar un plebiscito. El problema es que después ignores las respuestas. El problema no es ser mayoría. El problema es convencer a la gente de que la salida es electoral. El problema no es la hora cero. El problema es la cero planificación. El problema no es pelear en todos los frentes. El problema es cómo aumentar la presión. El problema no es el sufragio. El problema es la percepción de la comunidad internacional. El problema no es el plan. El problema es la congruencia. El problema no es la disyuntiva. El problema es que el PSUV sigue avanzando. El problema es que mientras nosotros hablamos de esto, la ANC se está instalando.

EXTRAWEB

Represión, muerte y montaje

Soltó una carcajada. El periodista le había dicho que el Ministerio Público reconocía, hasta ese momento, 7 muertos en el contexto del proceso electoral de la Asamblea Nacional Constituyente y él, para desacreditar la información, dijo: “(Eso es) según la futura ex-Fiscal”. Acto seguido, esbozó su cínica sonrisa, marca de la casa. Para Jorge Rodríguez, lo de este 30 de julio ha sido una votación histórica: “Nunca en un evento electoral habíamos visto un mensaje tan claro. Hoy hubo un pueblo hablando, que seguirá hablando hasta altas horas de la noche”. El dirigente del PSUV afirmó que, obligado por la masiva participación en los comicios, “debió el CNE anunciar la extensión de una hora en el tiempo de votación, puesto que persiste una gran cantidad de votantes. Aparece un repunte en la votación”. El chavismo, especialista en remates, intentará maquillar una jornada en la que, según pudo comprobar el equipo de Revista OJO en horas de la mañana, se vio demolido hasta en sus otrora fortines: flojísima fue la participación en el centro de Caracas, de poco entusiasmo y poca afluencia de electores. La Experimental Venezuela tenía una cola de 50 personas, el Liceo Andrés Bello lucía sin prácticamente votantes y el Fermín Toro, a una cuadra de Miraflores, tenía una cola, acaso, de 200 personas. La que no estuvo floja fue la represión. En Caracas, los cuerpos policiales no dejaron ni reunirse a los manifestantes en los puntos de salida: las motos tocaron las puertas de los hogares, por lo que resultó imposible congregarse en la autopista Francisco Fajardo. Hasta el momento, según cifras de los principales medios de comunicación y dirigentes como Capriles Randonski, se estima que el lindo amanecer de paz prometido por el chavismo cuenta con 14 fallidos: Táchira y Mérida son los estados más golpeados.

MAZOWEB

¿Con el mazo gobernando?

“Vamos a continuar la obra de Chávez. Así nos cueste la vida, lo vamos a hacer. Yo les digo, señores de la oposición, ustedes tenían que haber rezado mucho para que Chávez siguiera vivo, porque Chávez era el muro de contención de muchas ideas locas de esas que se nos ocurren a nosotros”, amenazó Diosdado Cabello el 23 de marzo de 2013. El líder de la Revolución Bolivariana no llevaba ni un mes de muerto y al oriundo de Monagas ya se le caía la baba de sólo pensar en todo el poder que ahora atesoraría. Pero había un problema: él no era el elegido. Chávez había preferido al guardaespaldas que le cuidó recién salido de Yare y no a su compañero de armas del 4F. Su opinión firme, plena, como la luna llena, era que, en unas hipotéticas elecciones, sus seguidores apoyasen a Nicolás. ¿Por qué Maduro y no Cabello? Los rumores no tardaron en salir e incluso Capriles Radonski insinuó que el por ese entonces presidente de la AN no acataría la orden del jefe supremo y se impondría al otrora chofer de autobús. Aquello no ocurrió y fue negado por Diosdado en varias oportunidades: “No. Yo no tengo nada que ver (risas). Yo ya fui presidente en el 2002 gracias a la derecha. Cuando estaba en la Asamblea, mientras el comandante Chávez estaba enfermo, me decían: ‘Te queremos, Diosdado’. Querían que yo fuera presidente, que asumiera yo. No vale, yo soy un soldado de esta revolución. He cumplido las misiones que me han dado sin ver para atrás, sólo pensando en la revolución bolivariana”, le dijo a un periodista de Globovisión el 18 de octubre de 2016. Sin embargo, la percepción de que el militar quiere agarrar el coroto ha estado rondando el ambiente desde hace tiempo. Incisivo en el verbo y con la inmunidad de los más poderosos, Diosdado se sienta todos los miércoles, desde la trinchera televisiva del Estado, a repartir insultos y amenazas por doquier a ‘María Asesina’, ‘El Monstruo de Ramo Verde’ y los demás dirigentes opositores. Con una Asamblea Constituyente omnipotente, puede que el PSUV haga un enroque y que la elocuencia soez de Cabello llegue a la presidencia. Ya avisaron que no creerían en nadie. Instalada la ANC, empezarán a gobernar con el mazo dando.