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Perseguidos

Enzo Scarano (San Diego) y Daniel Ceballos (San Cristóbal) abrieron la lista en 2014 por no impedir las protestas de la oposición. Fueron el botín que cobró el gobierno tras ‘La Salida’. Las primeras represalias que usaría Maduro para advertirle a sus detractores que municipio que protestara, municipio que perdería a su alcalde. En 2015 Antonio Ledezma ingresó al inventario rojo, aunque por otras razones: el dirigente de Alianza Bravo Pueblo, según Nicolás, estaba tramando un golpe de Estado. Así que, sin más, debía ir preso. Las excusas se diversificaban, pero el plan era el mismo: debilitar el liderazgo regional de la oposición.

Las municipales de 2013, hay que decirlo, habían sido un fracaso para la MUD. El chavismo sacó del sombrero al Dakazo y esquivó lo que debió haber sido un plebiscito. La sucia maniobra bastó para que, sumado al descontento del pueblo opositor con sus dirigentes por no defender los resultados de las presidenciales de ese año, el PSUV ganase el triple de alcaldías, con 900.000 votos más (aunque con Smartmatic nunca se sabe, nunca se supo, ni nunca se sabrá). Lo cierto es que, pese al mal resultado, la Mesa de la Unidad Democrática había triunfado en las alcaldías emblemáticas y eso, para un gobierno hegemónico, era motivo suficiente para iniciar una persecución. Al mínimo descuido, e implementando cualquier excusa, los líderes regionales podrían perder su cuota de poder.

A Scarano, Ceballos y Ledezma se les han unido, ahora en 2017, Gustavo Marcano (Lechería), Alfredo Ramos (Barquisimeto), Carlos García (Mérida) y Ramón Muchacho (Chacao). Todos condenados a 15 meses de prisión por la misma razón: no reprimir protestas en sus municipios. El gobierno ya había amenazado en mayo, cuando, sentencia del TSJ mediante, informó a 10 alcaldes opositores que o impedían que se pusieran obstáculos en la vía pública o irían a prisión. David Smolansky, burgomaestre de El Hatillo, es el próximo objetivo en la cartelera del PSUV. Mañana a las 10:00 a.m. será su audiencia y sólo podemos esperar lo peor.