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Almagro a Maduro: o te cuentas o te vas

Un duro ultimátum le cantó ayer a la dictadura el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, al exigir que en un plazo no mayor a 30 días se realicen en el país elecciones generales con observadores internacionales, so pena de ser suspendidos definitivamente del organismo. Lo hizo al entregar el día de ayer al Consejo Permanente una actualización del informe que había presentado en mayo sobre el país. En aquella oportunidad, Almagro había pedido la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela, pero ahora pidió la expulsión del país, de no cumplirse el requisito electoral: “Aprobar la suspensión del desnaturalizado gobierno venezolano es el más claro esfuerzo y gesto que podemos hacer en este momento por la gente del país, por la democracia en el continente, por su futuro y por la justicia”, exhortó el Secretario General. ¿Qué motivos tiene Almagro para pedir sanción semejante? “En Venezuela ningún ciudadano tiene posibilidades de hacer valer sus derechos; si el Gobierno desea encarcelarlos, lo hace; si desea torturarlos, los tortura; si lo desea, no los presenta a un juez; si lo desea, no instruye acusación fiscal. El ciudadano ha quedado completamente a merced de un régimen autoritario que niega los más elementales derechos (…) La corrupción es generalizada y la economía va en caída libre (…) No hay suficiente comida; los servicios de salud son extremadamente precarios, y la profunda crisis humanitaria es de una escala inaudita en el Hemisferio Occidental”, alega en el informe. Delcy (no se podía esperar menos) respondió fue con insultos: “[Almagro] es un malhechor (…) enano de la moral y la ética”. Ahora bien, la expulsión de Venezuela de la OEA (cosa que sólo ha sucedido dos veces en la historia: con Cuba en 1962 y con Honduras en  2009) no está en manos ni de Almagro ni de Venezuela, sino en la de 2/3 de los 34 miembros del organismo. Ya la dictadura no cuenta con Brasil ni Argentina y puede que tampoco Ecuador. ¿Le alcanzará PetroCaribe?

JULOCESARWEB

Aparte de político, Julio César también fue escritor

“Los cobardes agonizan muchas veces; los valientes ni se enteran de su muerte”

Fue, de todos los césares, el más prestigioso y famoso. No se tiene certeza de cuando nació, pero sí de cuando murió: 15 de marzo del año 44 A.C. Sus últimas palabras (“Tu quoque, Brute, filii mei” | “¡Tú también, Brutus, hijo mío!”) fueron de desencanto, al descubrir entre sus asesinos a su propio hijo, quien era parte de la conspiración de senadores que lo asesinó a puñaladas en el Teatro de Pompeyo, a los pies de cuya estatua quedó su cadáver. Antes de eso, había sido un gran y habilidoso estratega, un militar corajudo con cuyas victorias se extendió notablemente el territorio del imperio romano, un político habilidoso y astuto para manejar los intríngulis de la política, un populista sin reparos que supo seducir y ganarse el favor del pueblo, y, también, un literato excepcional, que, entre otros, escribió uno de los textos más notables del latín clásico: ‘La guerra de las Galias’, en el que describe extensamente la campaña militar que durante siete años (del 58 A.C. al 51 A.C.) libró como procónsul romano y que le permitió al imperio ganar todo el territorio galo. Es su obra más importante, considerada por muchos como una de las primeras y mejores propagandas políticas de la historia, ya que la escribió con la intención de persuadir de su grandeza a los lectores romanos; es, también, uno de los textos favoritos de los profesores de latín de todos los tiempos para enseñar esta lengua, ya que está redactado con una prosa limpia, sin adornos, correcta y sobria. Hoy, en otro aniversario de su muerte, lo recordamos con una de sus máximas más célebres.

Sterile

REVIEW: No Gods no loss – Sterile Jets

Por: Humberto González

El último disco de Sterile Jets se integra dentro de una sensibilidad creadora desordenada, agresiva y, en muchos momentos, desoladora. No Gods No Loss es un disco que podría medirse con la cinta métrica del Noise, del Punk o el Post-hardcore. Pero Sterile Jets lo lleva a los extremos que quizás los géneros no reconocen o conciben.

Una batería que no conoce lo técnico, y que carece de un intento por crear un diseño básico de ritmos del género, se decanta por ser ruido, por ir a destiempo y porque el registro musical transforme todo beat en un sonoro golpe sin elegancia de un par de tambores y platillos. Al igual que la guitarra, el bajo, o la voz de Robert Bly Moore.

Y esto no es algo malo. Esto es lo que define la música de la banda oriunda de California. El ruido escabroso, lo abrupto de sus tiempos, el desorden y la fiesta. No Gods No Loss es un disco para los interesados en adentrarse dentro del hardcore más independiente.

Durante 10 temas, Sterile Jets desintegra cualquier tipo de fe o esperanza en cualquier aspecto de la vida. Y la desolación se convierte en rabia, desorden y angustia. Un disco divertido.

Steve Hanke, professor of applied economics at Johns Hopkins University, speaks during a panel discussion at the Bloomberg via Getty Images Global Inflation Conference in New York, U.S., on Thursday, Sept. 8, 2011. The event will look at global inflation in the wake of recent events, from protests over food prices that ushered in the Arab Spring, to the U.S. debt crisis, to China's ongoing struggle to keep its economy under control. Photographer: Ramin Talaie/Bloomberg via Getty Images

PDVSA podría tener nombre ruso

Aunque el gobierno no quiere que se hable de ello y ha amenazado con cárcel a quien lo haga, hay una cosa cierta: la situación de PDVSA es altamente preocupante. Hace una semana publicamos los números rojos de la petrolera, que este año debe pagar en intereses $10.000 millones y apenas tiene en efectivo $2 mil millones. A como dé lugar debe conseguir $8 mil millones. ¿Pero de dónde? Steve Hanke, economista y profesor de la Universidad de Hopkins, que fue quien publicó estos números en ‘Forbes’, concedió una entrevista a El Estimulo en la que dice claramente que el futuro de PDVSA puede ser, más bien, un embargo: “La compañía podía quebrar al no poder pagar sus deudas y facturas y el gobierno va a tener que rescatarla, pero tampoco tiene el dinero. Las posibilidades serán menores y los acreedores van a terminar tomando el control de la empresa (…) [PDVSA] está a punto de colapsar. Dependiendo de la naturaleza del colapso puede ser tomada en un año por los rusos o por los chinos. Aunque puede ser en menos tiempo. Si leemos los contratos con cuidado veremos cuanto control de grandes partes de PDVSA pueden tomar los rusos si no logra cumplir sus compromisos”, dijo. ¿Por qué? Por la incompetencia: “Desde el gobierno de Chávez, en especial tras el golpe de abril de 2002, se despidió a los profesionales y tienen ahora un déficit de personal competente. Quienes lideran actualmente son incompetentes que no saben cómo llevar una empresa petrolera”. No se diga más.

Dantesco

Aparecen osamentas en el suelo de la PGV

Era un secreto sotto voce que circulaba por algunas páginas rojas: en las cárceles venezolanas hay fosas comunes. Era tan fuerte el caudal de información, que ni el mismo panfleto ‘Últimas Noticias’ podía hacerse la vista gorda: “rompen el piso, meten los cuerpos, les echan cal y tapan otra vez con cemento”, contaban. En octubre de 2016 el Observatorio Venezolano de Prisiones también lo advertía en un informe. Y ahora, en marzo de 2017, aparecieron las primeras pruebas de ello. Surgieron de casualidad, mientras un grupo de investigadores del CICPC hacía excavaciones buscando drogas, dinero y armas en el suelo de la Penitenciaría General de Venezuela (PGV), recientemente desalojada. Entonces, dieron con el hallazgo de una serie de osamentas cuyo número ha ido aumentando con el paso de los días. Según se lee en un boletín del Ministerio Público: “se han recuperado 14 cadáveres, de los cuales nueve tienen sus cráneos“; es decir, que hay por lo menos 5 cadáveres sin cabeza, “lo que hace presumir que las víctimas fueron decapitadas y sus cabezas desaparecidas enterradas en otros lugares, o utilizadas para rituales religiosos”, según reporta El Universal, que informa que todavía podría haber por lo menos 6 cadáveres más; cosa que horroriza pero no extraña, ya que estamos hablando de una cárcel que estuvo controlada hasta hace poco por un pran conocido como “Franklin Masacre”, quien tenía un séquito de 1.500 presos, cualquier cantidad de armas largas, y organizaba secuestros, robos y extorsiones. Cada preso debía pagarle 2500 BsF semanalmente, y a los que no lo hacían “Franklin Masacre” les mutilaba partes con un hacha caliente o les aplicaba la técnica del pingüino: los obligaba a juntar manos y pies para de un tiro perforarle las cuatro extremidades; luego, los enviaba a una celda de castigo, de la que en septiembre del año pasado fueron rescatado 411 presos mutilados. Ahora salen a la luz más pruebas de su reinado de terror.

PELOTEROWEB

La foto que dejó en evidencia a Alcides Escobar

No tiene lugar en un estadio, pero se ha convertido en la foto más polémica del Mundial de Béisbol, al menos en Venezuela. La montó en su cuenta de Instagram Ronald Acuña, ex jugador de las Águilas y del Magallanes. En ella está él de fiesta junto con un variopinto grupo de personas, en el que aparte de la tristemente célebre Rosita (vedette y viuda de pranes) se encuentra también Alcides Escobar, short stop titular de Venezuela, quien al día siguiente debía participar en el juego en el que nuestra selección se jugaba la vida ante México. No más publicarla, un rosario de indignados comentarios (“nunca toman en serio el Clásico”, “están farreando mientras el equipo sufre”, “un poco de seriedad no estaría mal”) inundó la foto, motivo por el cual Acuña cambió inmediatamente el caption de la misma: “Dominicana 31/12/16”, escribió. Pero mentir en tiempos de redes sociales resulta la mar de complicado. Primero, porque tanto Rosita como Acuña ya habían subido fotos en las que se veía que estaban en Guadalajara; segundo, porque Alcides viste en la gráfica la misma franela con la que dio unas declaraciones a Telemundo saliendo del estadio; y tercero, porque finalmente acabaron por delatarse: tras la ristra de comentarios, Acuña eliminó la foto de su cuenta, pero un portal de farándula (@farandisport) hizo una captura de la misma y la subió a sus redes, en las que Alcides y los suyos comentaron. “Ahora uno no puede ni disfrutar (…) ni que estuviera robando”, escribió el pelotero; “¿…o sea, la gente no puede disfrutar, celebrar y desconectarse…?”, se preguntó su esposa; y de ese modo quedó todo dicho. Y aunque en el juego de anoche (el que tuvo lugar inmediatamente después de la fiesta), Escobar se fue de 5-4, con un doble y 2 carreras anotadas (es decir: tuvo una actuación destacada) allí quedó el testimonio de un comportamiento y una actitud bastante discutibles.

TELENOVELAWEB

RESEÑA: Óscar y las mujeres – Santiago Roncagliolo

Por: Ezequiel Abdala | @eaa17

Si la vida fuera eterna y pudiéramos darnos el lujo de derrochar el tiempo, puede entonces que valiera la pena (o fuera, en todo caso, menos trágico) adentrarse en las páginas de este pequeño bodrio. Pero como no es así, lo mejor, de corazón, sería ni siquiera acercársele. Y quien quiera hacerlo, conste que lo hace advertido y bajo su propio riesgo. Sepa, por cierto, que en internet hay mucho tonto, y que si da con una reseña en la que dicen que este libro es una obra casi maestra del esperpento y la sátira, si encuentra a quien lo compara con ‘La conjura de los necios’ o etc, está en presencia de uno de ellos. Porque ‘Oscar y las mujeres’ es, repetimos, un bodrio y de la peor factura.

La historia es la de un libretista maniático y maníaco que sólo cuando está enamorado (o al menos emparejado) es que puede escribir telenovelas de éxito. El libro arranca con él comenzando un guion nuevo, su novia dejándolo y el productor de la telenovela haciendo lo posible (e imposible) para encontrarle pareja y así poder tener al aire una producción con rating. Ese el argumento (tonto y malo) que Roncagliolo desarrollará a lo largo de casi trescientas páginas.

Y si fuera solo eso, bueno, puede que la novela todavía fuera salvable. Pero desgraciadamente (y para más inri) a lo largo de las páginas se van incorporando una serie de personajes caricaturescos, mal construidos, estereotipados y poco creíbles, que empeoran cada vez más la historia, la cual comienza a dar no ya giros rocambolescos (eso sería muy elegante) sino tumbos de borracho, y se vuelve página a página más truculenta, inverosímil, absurda y ridícula.

Con la probable intención de satirizar a las telenovelas, Roncagliolo alterna la historia de Oscar con las hojas del libreto que él escribe (un clásico culebrón en toda regla), a la par que suelta comentarios críticos e intenta aproximarse un poco a la lógica que rige ese mundo (la mala no se puede morir, no pueden tener relaciones hasta el último capítulo, tienen que terminar juntos). La intención, si bien no original, es encomiable; pero desgraciadamente se queda en intención porque al final uno no termina de saber qué es más inverosímil: si la telenovela que escribe Oscar o la vida de Oscar. Aquí es inevitable la comparación con una novela en la que se hace exactamente eso, pero bien: ‘La tía Julia y el escribidor’, de Mario Vargas Llosa. Basta solo leer ambas para encontrar el tremendo abismo que media entre una y otra, que es el que hay entre la literatura y un bodrio.

¿Tiene algo bueno o al menos rescatable ‘Oscar y las mujeres’? Sí. La prosa de Roncagliolo: fresca, ágil y divertida, totalmente desperdiciada en un libro así. Como El Cid, podríamos exclamar aquello de “qué buen vasallo fuera si hubiera buen señor”; es decir, qué buen escritor sería si prestara su pluma para mejores libros. Pero no para este, que es un pésimo libro bien redactado. Y eso es lo mejor que se puede decir.

Óscar y las Mujeres

Autor: Santiago Roncagliolo

Páginas: 314

Fecha: 2013

Calificación: 3/10

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Historia de taxi – Ricardo Arjona

Por: Ezequiel Abdala | @eaa17

Hay (o hubo) un Ricardo Arjona que antes de hundirse en ese mar de frases y metáforas pretenciosas y rebuscadas, cantaba (y contaba) historias de calidad. Un magnífico narrador (trovador si quieren) de historias verdaderamente buenas, como la de este tema casi perfecto que es una de sus cimas más altas. “Historia de un taxi” es su título, y fue el cuarto single de su quinto álbum, Historias (1994), que se encuentra lleno, precisamente, de eso: de (buenas) historias.

Esta que nos atañe la protagoniza un taxista casado que una noche tiene un ‘affair’ con una pasajera despechada que viene de descubrir la infidelidad de su marido y busca pagarle con la misma moneda. Hasta allí es una buena historia, que es narrada en primera por el taxista (quien canta la canción). Sin embargo, ya casi llegando al final, Arjona le da un giro inesperado y cortazariano que hace que la historia cierre circularmente, tal y como el argentino decía que debía ser un buen cuento: la mujer con la que el esposo de la pasajera le era infiel…es la del taxista.

Ya allí, ya sólo por eso, por la historia y la estructura, el tema vale la pena. Pero hay mucho más y es que Arjona escoge muy bien aquí las palabras y las metáforas.

Eran las diez de la noche
Piloteaba mi nave
Era mi taxi un wolkswagen
Del año 68

Era un día de esos malos donde no hubo pasaje
Las lentejuelas de un traje
Me hicieron la parada
Era una rubia preciosa llevaba minifalda
El escote en su espalda
Llegaba justo a la gloria

Una lágrima negra rodaba en su mejilla.
mientras que el retrovisor decía “¡ve que pantorillas!”
yo vi un poco más.

El propio taxista nos cuenta en primera persona su historia: es de noche, ha sido una jornada mala, y se le monta una pasajera bastante atractiva. Por el carro (“un wolkswagen del año 68”) y el habla (“piloteaba mi nave”) se saca que es un hombre de clase popular. Es una primera parte muy descriptiva  (rubia preciosa, de minifalda, escotada en la espalda, de buenas pantorrillas) en la que destacan dos humanizaciones (“las lentejuelas de un traje me hicieron la parada”, “el retrovisor decía”) y un detallazo (el de la lágrima negra) muy de Yordano, que nos permiten hacernos una idea completa de la situación: la mujer, vestida de fiesta, está triste. Llora. Algo no le ha salido bien.

Eran las diez con cuarenta zigzagueaba en Reforma.
me dijo “me llamo Norma”
mientras cruzaba la pierna.
Sacó un cigarro algo extraño de esos que te dan risa.
le ofrecí fuego deprisa
y me temblaba la mano
Le pregunté “¿por quién llora?
y me dijo “por un tipo, que se cree que por rico
puede venir a engañarme.”
“no caiga usted por amores, debe de levantarse” le dije
“cuente con un servidor si lo que quiere es vengarse”.
y me sonrió.

En esta segunda parte ambos siguen en el taxi. Han pasado 40 minutos, y aunque Ciudad de México es enorme, ya parece ser demasiado tiempo para una carrera nocturna. Ese “zigzagueaba en Reforma” parece sugerir que están haciendo tiempo. Lo claro y seguro es que llevan rato hablando. Ella se presentó, él le preguntó por el llanto, ella le contó, él la aconsejó, luego se le ofreció (“cuente con un servidor si lo que quiere es vengarse”) y ella le sonrió. Todo contado con apenas lo mínimo, con lo justo y necesario para hacernos la película completa. Y ojo a un detalle revelador: el temblor en la mano, que se sucede en la escena, por demás muy clásica, del encendido del cigarro (“de esos que te dan risa”) y que denota ese nivel de nervio que precede un acto malo.

¿Qué es lo que hace un taxista seduciendo a la vida? 
¿Qué es lo que hace un taxista construyendo una herida?
¿Qué es lo que hace un taxista en frente de una dama?
¿Qué es lo que hace un taxista con sus sueños de cama?
Me pregunté…

Este es el coro de la canción, que nos mete en otro plano de narración: el de la conciencia del taxista. Aquí ya no son los hechos ni las conversaciones lo que nos cuenta, sino las preguntas que en ese momento de se hace, una especie de ‘¿qué estás haciendo?’. Angelito bueno y diablo malo, en ellas sabe que lo que hace no está bien (“construyendo una herida”), pero a su vez se compadece de sí para justificarse (¿qué hago con mis sueños de cama?) y así va. Preguntándose.

“Lo vi abrazando y besando a una humilde muchacha.
es de clase muy sencilla,
lo sé por su facha”.
Me sonreía en el espejo y se sentaba de lado.
yo estaba idiotizado,
con el espejo empañado.
Me dijo “dobla en la esquina, iremos hasta mi casa.
después de un par de tequilas, veremos qué es lo que pasa.”
¿Para que describir lo que hicimos en la alfombra?,
Si basta con resumir que le besé hasta la sombra,
y un poco más…

‘Consumatum est’: todo ha sucedido. Esta parte del relato arranca con ella contando por fin lo que había pasado: descubrió a su hombre siéndole infiel. Hay un dejo de clasismo en su expresión para referirse a la otra (“es de clase muy sencilla, lo sé por su facha”). Y nuevamente un detalle fantástico que lo dice todo: el retrovisor empañado; con ello se ahorra Arjona contarnos lo caliente que estaban mientras conversaban. Hasta que finalmente todo desemboca en el apartamento de ella. Es graciosa la engañada proposición lava-conciencia: unos tequilas y vemos; y si pasa, culpa de ellos. “¿Para qué describir lo que hicimos en la alfombra?”, se pregunta Arjona, que evidentemente no conocía el reggaetón ni podía predecir lo que venía, “Si basta con resumir que le besé hasta la sombra…y un poco más”. Nuevamente hay un uso económico de las palabras: dice lo necesario para que uno se imagine el todo.

“No se sienta usted tan sola, sufro aunque no es lo mismo:
Mi mujer y mi horario, han abierto un abismo.
¡Cómo se sufre a ambos lados de las clases sociales!
Usted sufre en su mansión,
yo sufro en los arrabales”.
Me dijo “vente conmigo, que sepa no estoy sola.”
se hizo en el pelo una cola,
fuimos al bar donde estaban.

Aquí tenemos el monólogo post-coito del taxista, en el que cuenta y comparte su desdicha, que también la tiene: entre él y su mujer media un abismo. “¡Cómo se sufre a ambos lados de las clases sociales!”, dice el taxista, que es un hombre basto y ya aquí comienza a decir tonterías. Quizás para que no siguiera hablando tonterías, ella lo corta: “Vente conmigo, que sepa no estoy sola”. Es una especie de respuesta a esa primera línea compasiva (“no se sienta usted tan sola”). ¿Adónde van? Al bar donde su esposo está. La venganza no va a ser ni íntima ni privada: el ojo por ojo será público. Que él se entere también. Y vienen, pues, las dos líneas fantásticas en las que Arjona le da el giro cortazariano a la canción:

Entramos precisamente él abrazaba a una chica.
mira si es grande el destino y esta ciudad es chica.
¡era mi mujer!

Sin comentario. Grandísimo modo de darle vuelta a la historia y de interpretarlo. Inmediatamente después del descubrimiento entra otro coro, otra cavilación del taxista, otro asalto de la conciencia:

¿Qué es lo que hace un taxista seduciendo a la vida?
¿Qué es lo que hace un taxista construyendo una herida?
¿Qué es lo que hace un taxista cuando un caballero
coincide con su mujer en horario y esmero?
Me pregunté…

Aquí cambia la tercera pregunta, que se adapta a la situación: ¿Qué es lo que hace un taxista cuando un caballero coincide con su mujer en horario y esmero? Lo de esmero es francamente inentendible (¿cómo se coincide en esmero?), pero es interesante y queda muy bien que el coro cambie de acuerdo con la situación. Ahora bien, la respuesta a la pregunta viene en la siguiente estrofa, que es el epílogo del tema:

Desde aquella noche ellos juegan a engañarnos.
se ven en el mismo bar…
Y la rubia para el taxi siempre a las diez (je)
en el mismo lugar.

No hubo, pues, escándalo en el “bar donde estaban”. Lo que hicieron fue vengarse. Se siguieron viendo. “La rubia para el taxi siempre a las diez en el mismo lugar”. Es una escena casi cinematográfica. Un cierre perfecto. ¿Y quién engaña a quién? Todos a todos.

BANDA

REVIEW: The tragedy of the commons – The Long Dark Road

El último EP de The Long Dark Road, la banda oriunda de Toronto, refleja una afinidad hacia el desorden, el caos, lo ruidoso y lo tenebroso, en casos. Desde el hardcore más sucio y rápido hasta el noise más pulcro y tímido, The Tragedy of the Commons es un ep compuesto por cuatro temas que intentan destruir con complejidades que quizás la banda persive en la producción musical. Lo imperfecto, lo innecesario, todo va de la mano en su propuesta por quebrar lo establecido.

Sobre todo como temas como “I Will Follow”, en donde la voz, el beat tétrico de las baterías y el resonar de una distorsionada guitarra se convierten en el tema más interesante de un EP redondo, conciso y completo.

Sin mencionar las letras, llenas de caos y nihilismo, como el más puro Deafheaven. The Long Dark Road es una banda interesante y compleja, y de seguir en el camino de “The Tragedy of Commons”, espera una interesante carrera musical en el ámbito independiente.

https://thelongdarkroad.bandcamp.com/releases

MANUELWEB

Una frase que bien podría retratarnos

“Puede que sólo seas un pequeño cobarde que prefiere soportar la injusticia con tal de vivir incontaminado”

Es una de esas frases incómodas que acusa y revuelve conciencias, y para eso está. Hoy, cuando la revolución destructora ha logrado su cometido y Venezuela no es sino un pobre país que produce compasión y terror a la vez, queda preguntarnos si no pudiera el gran Manuel Vicent (periodista y escritor español nacido en Castellón tal día como hoy) espetarnos en la cara esa dura sentencia. ¿No somos, no fuimos, un país de pequeños cobardes que en su momento prefirieron soportar la injusticia para no verse contaminados (molestados) en sus intereses y en su vida? ¿No fue acaso ese el pecado capital que nos trajo a este infierno que hoy vivimos? Porque esta desgracia no se gestó de un día para otro. En esto no caímos de repente. Fue un proceso sistemático y progresivo, que contó siempre con la indiferencia cómplice de una población silente. Y de aquellos polvos, estos lodos. Un ejemplo: en 2005 el “Cartel de los Soles” asesinó al periodista Mauro Marcano cuando iba camino a Radio Maturín a denunciar con nombre y apellido a los narco-militares que lo componían. Cuando su familia pidió justicia, nadie se solidarizó con ella: el crimen quedó impune. ¿Qué hubiera pasado si en aquellos días hubiera habido una respuesta enérgica de la sociedad civil, exigiendo no sólo castigo para los criminales, sino que se hiciera pública la lista completa que tenía Marcano con los narco-militares y cuya copia poseía también el entonces Vicepresidente José Vicente Rangel Vale, con quien el periodista, según reseña de Aporrea, se había reunido tan solo una semana antes de su muerte para prevenirlo de lo que iba a contar? ¿Qué hubiera pasado, repetimos? Fácil: el narcotráfico (uno de los muchos males que padecemos) no se habría enquistado en Venezuela de la manera en la que lo ha hecho ni habría tampoco alcanzado las poderosas alturas que hoy todos conocemos y no podemos mencionar. Pero, claro, ése no era “nuestro” problema. Mejor soportar la injusticia, callar y vivir tranquilos…